Portadista. Especialista en
'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en
Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.
La senadora de Florida (EEUU),
Ashley Moody, ha avisado este miércoles de que el ex presidente cubano Raúl
Castro podría afrontar una condena de pena de muerte o cadena perpetua por la
imputación por asesinato que afronta en Estados Unidos por la muerte de cuatro
aviadores en 1996, avisó este miércoles la senadora de Florida, Ashley Moody,
en una lectura de cargos.
Pero aunque el impacto político
de la imputación de Raúl Castro es inmenso, en la práctica es bastante
simbólico: para empezar, es sumamente improbable que vaya a la cárcel.
Para que Castro sea juzgado en
una corte estadounidense, tendría que ser arrestado y extraditado, y la
dictadura de Cuba jamás entregará a su histórico dirigente. Además, la isla no
comparte tratados de extradición con EEUU.
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Así que el hipotético juicio se
mantendrá congelado a menos que Raúl Castro viaje a un tercer país que tenga un
tratado de extradición activo con EEUU y decida arrestarlo, algo inviable a sus
casi 95 años.
Por otra parte, Trump no ha
querido responder este miércoles a un periodista que le ha preguntado si va a
capturar a Castro como hizo con Maduro. «No quiero decir eso», ha respondido,
cauto.
Presión diplomática
La decisión de la justicia
norteamericana de imputar a Raúl Castro responde a la estrategia de presión de
la administración de Donald Trump hacia el régimen cubano. Al elevar los cargos
a la cúspide de la revolución cubana, EEUU busca asestar un golpe al gobierno
de la isla y acercarse más aún al exilio cubano en Miami.
La imputación coincide, además, con un periodo de alta tensión en el que EEUU ha ampliado sanciones financieras a altos cargos militares y políticos de la isla.
La imputación de Raúl Castro por
parte de EEUU recupera uno de los episodios más tensos en la historia reciente
entre Washington y La Habana. La Fiscalía norteamericana sitúa al hermano de
Fidel Castro en el centro de una causa penal antigua recuperada para generar un
alto impacto político en la isla. En el momento de los hechos, Raúl Castro era
ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, lo que le colocaba en una
posición de máxima responsabilidad sobre el aparato militar que ejecutó el
ataque contra las aeronaves civiles de la organización de exiliados.
Cómo fue el incidente de 1996 del
derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate
El caso por el que se va a
imputar a Raúl Castro se centra en la orden de ataque contra dos aeronaves
desarmadas de la ONG Hermanos al Rescate que volaban en misión humanitaria de
búsqueda y rescate de balseros en el Estrecho de Florida.
El 24 de febrero de 1996, cazas
MiG-29 y MiG-23 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba derribaron dos
Cessna 337 Skymaster de Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales, según
determinó la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Una tercera avioneta, pilotada
por el fundador de la organización, José Basulto, logró escapar. Las cuatro
víctimas, todos cubanoamericanos residentes en Miami, nunca fueron recuperadas.
El juez federal de EEUU, James Lawrence King, en un fallo posterior, condenó el
acto como un “indignante desprecio por el derecho internacional y los derechos
humanos básicos”, al calificar el derribo como un asesinato en espacio aéreo
internacional.
Las pruebas de EEUU contra Raúl
Castro
En ese momento, Raúl Castro era
ministro de las Fuerzas Armadas. La acusación se apoyaría en varios elementos
clave:
Un audio grabado en junio de 1996
en el que se escucha a Castro decir: «Yo decía que traten de tumbarlos arriba
del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban… Bueno, túmbenlos en
el mar cuando se aparezcan». Este registro demostraría su participación directa
en la decisión de derribar las aeronaves.
La confesión pública del propio
Castro al congresista James McGovern en 2014: «Yo di la orden. Yo soy el
responsable».
Tanto Raúl como Fidel Castro asumieron públicamente la responsabilidad en su momento, pero nunca enfrentaron consecuen




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