Turno Libre

Nunca olvidaré ese fatídico 23 de septiembre.

Todavía duele recordar ese domingo 23. Hace 29 años que los espero, a pesar que se, que ya no llegaran.

Publicado: 01/10/2019

Nunca olvidaré ese fatídico 23 de septiembre.

<p>[8:09 a. m., 23/9/2019] Martha Felipe: Todav&iacute;a duele recordar ese domingo 23. Hace 29 a&ntilde;os que los espero, a pesar que se, que ya no llegaran.<br />
S&oacute;lo V&iacute;ctor se qued&oacute; para siempre a mi lado a pesar de todo y todos.<br />
El Gordo de la Semana me dio con toda la za&ntilde;a con la que se puede destruir a un ser humano.<br />
Ya nada ser&iacute;a igual, aquella tarde ya no llegaron a comer tostones con spaghetti ni me traer&iacute;an la escaseada az&uacute;car morena que pod&iacute;an conseguir en el supermercado que quedaba frente al Marion, se llamaba Pueblo, quiz&aacute;s.<br />
No, me dejaron sola con mi Gugu.<br />
Alma Rosa se convirti&oacute; en mi c&aacute;rcel, las paredes parec&iacute;an repetir lo que hab&iacute;a visto en la TV.<br />
Confieso que perd&iacute; la memoria y quiz&aacute;s fue lo mejor, no me pregunten como llegu&eacute; al d&iacute;a siguiente a la funeraria, ni a quien vi, no lo recuerdo, se llevaron parte de mi ser.<br />
Ayanes era como mi hijo-hermano, lazos que conservo con su hermano Napoles y Do&ntilde;a Mirin.</p>

<p>Se me fue mi camarola como me llamaba, cuantas an&eacute;cdotas en su casa, en las m&iacute;as, en el malec&oacute;n, en Santiago donde conquist&oacute; para siempre el coraz&oacute;n de mi familia.<br />
Que terrible d&iacute;a y noche. No se c&oacute;mo sobrevivimos siendo mi compa&ntilde;ero de entonces el mejor amigo de Ayanes. Que noche mas noche.</p>

<p>Lunes 24, s&oacute;lo se que estuve ah&iacute; y declame con todas las fuerzas de mis entra&ntilde;as, no pod&iacute;a ser de otra manera<br />
No habia vuelto a sus tumbas, hasta el a&ntilde;o pasado, as&iacute; lo hab&iacute;a&nbsp; preferido, hasta,que pude estar junto a la madre de Ayanis, mi amiga Mir&oacute;n de regreso a aquel lugar triste y fr&iacute;o.<br />
Octubre 18 llegaron los verdugos y quisieron matarlos de nuevo en mi coraz&oacute;n.<br />
Gracias a la escuela de la UNER, pasamos el trance, pues jam&aacute;s se sabe cu&aacute;n fuerte puedes ser hasta que descubre que no tienes de otra.&nbsp;<br />
Por siempre Eduardo, Ayanes y Pedro ser&aacute;n mis amigos esperados, hasta que me toque el turno de abrazarlos de nuevo.<br />
Gracias a la vida por dejarme a mi hermano Victor.<br />
[8:09 a. m., 23/9/2019] Martha Felipe: Hoy, solo se que duele el alma y los recuerdos llenan todo mi ser. Veintinueve a&ntilde;os han pasado y parece que fue ayer. Un domingo de esos que parecen eterno, de esos en los que los pueblos estan dispuestos a hacer lo que sea para salir de los demonios que los consumen hasta los huesos, por toda la eternidad. Para muchos dominicanos de entonces hora de ver al &quot;Gordo de la Semana&quot;, para otros la busqueda incesante del preciado grano de azucar, acaparado por los comerciantes de entonces en el a&ntilde;o mil novecientos noventa.&nbsp;</p>

<p>Transcurria la tarde, previo a un lunes de fiesta para el pais, un domingo en que esperaba a mis amigos de siempre, a aquellos que no me abandonaron despues de la partida y del secuestro psicologico, del que fui victima, a pesar de los titulos. Alli siempre estaban, alli lo esperaba para compartir nuestros tradicionales tostones con spaguettis, pero no llegaron. El ruido del telefono, y la voz al otro lado del auricular invitandome a que pusiera el programa de Freddy Beras Goico, derrumbo las paredes de mi corazon, alli en la soledad de Alma Rosa, en la Zona Oriental, sola con mi Gugu, a la que ellos habian bautizado asi, por los sonidos que emitia mi hija, al comenzar a hablar, alli se rompio mi inocencia y la tarde&nbsp; se lleno de sombra y luto.&nbsp;</p>

<p>Alli quedo para siempre, la sonrisa ancha y sincera de mi amigo Ayanes, quien me llamaba camarola, alli quedo el roble santiaguero, Eduardo, alli Pedrito, el hombre sencillo y callado, que no volveria a ver a su Puero Plata querida. Ese dia nos fuimos muchos con ellos. Una parte de mi historia, nunca tendra un final feliz como en las novelas mexicanas. A ustedes mis respetos de siempre, mi admiracion y sobre todo mi amor por la amistad que supieron profesarme, nunca me senti tan segura en mi vida, como&nbsp; cuando andaba entre ustedes. Aunque fuera entre los malos. Cuantas anecdotas se quedan sin contar, sin que nadie pregunte, y hoy en esta noche de recuerdos, sola entre estas cuatro paredes, no estoy sola y se que nunca lo estare, porque los llevo conmigo en un rincon del alma. E.P.D Uneristas de siempre!!! Hasta la victoria final. 7</p>

<p>Nunca olvidar&eacute; ese fat&iacute;dico 23 de septiembre.</p>

<p>Era domingo en la tardes, estaba en mi pueblo, San Juan de la Maguana, bailando en el Tupinamba , en un pasad&iacute;a bailable con el combo show de Jhonny Ventura. Estando en la pista de baile, eran aproximadamente la 4:30 pm, entra de forma apresurada un amigo del Feflas , a quien le apodaban el Popi y me dice que el Gordo de la semana hab&iacute;an informado que hubo una explosi&oacute;n en el local de la UNER y que habian varios muertos, incluyendo a Eduardo M&aacute;rmol. A partir de ah&iacute; no supe por un momento de mi, me entraron sudores fr&iacute;os, una mezcla de estupor&nbsp; , rabias, incredulidad e impotencia. De inmediato nos trasladamos a la casa de mi madre y pretendemos salir hacia Santo Domingo, cuesti&oacute;n que fue imposible por no encontrar un medio de transporte, teniendo que quedarnos con el ese dolor que me part&iacute;a el alma y me aceleraba el pulso para&nbsp; estar juntos a mis compa&ntilde;eros...mis camaradas de lucha , alegr&iacute;a , sue&ntilde;os e infortunios. Al llegar a mi casa de Santo Domingo me dice la due&ntilde;a de la pensi&oacute;n que unas personas raras hab&iacute;an ido procurando por mi y que ser&iacute;a bueno que busque otro lugar en donde&nbsp; estar en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Trato de comunicarme con los compa&ntilde;eros y no logro establecer contacto hasta pasado el mediod&iacute;a, y de ah&iacute; me informan la hora del sepelio y all&iacute; me traslad&eacute; al cementerio de la M&aacute;ximo Gomez . No se imaginan el dolor y la rabia que sent&iacute;a al darme cuentas que en realidad era cierto.</p>

<p>Entre l&aacute;grimas y sollozos saludos a los camaradas y escucho la voz suave, pero firme y decidida de Martha Felipe hablando frente a los restos mortales de nuestros camaradas ca&iacute;dos y de repente la informaci&oacute;n que est&aacute;bamos rodeados y se le recomendaba a los camaradas que m&aacute;s conocidos&nbsp; que tomen las medidas de prevenci&oacute;n.</p>

<p>Es as&iacute; como un grupo nos vamos por la Maria Montes y saltamos por la pared, para a partir de ah&iacute; iniciar una etapa de andar con precauci&oacute;n y cuidados, m&aacute;s despu&eacute;s que allanan y toman preso a Chiapini y este tan pronto sale de la prisi&oacute;n me localiza y me informa que deb&iacute;a tener cuidados, dado que le hab&iacute;an ense&ntilde;ado mi foto y le preguntaron si me conoc&iacute;a, como tambi&eacute;n a otros camaradas que hac&iacute;amos causa com&uacute;n. Esto no me acobard&oacute; y al otro d&iacute;a me traslad&eacute; al hospital Luis E . Aybar donde ten&iacute;an a uno de nuestro camarada que hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de la explosi&oacute;n en el local de nuestra aguerrida y gloriosa Uni&oacute;n Nacional de Estudiantes Revolucionarios UNER. All&iacute; entre con una bata , pasando ser enfermero, no sin antes explicarle a la enfermera de turno y ella ser mi aliada. Ante la mirada at&oacute;nita de mi camarada le pregunt&eacute; como estaba , no sin antes mandar a salir a los polic&iacute;as que lo custodiaban. Fue una actitud arriesgada, pero tomada con decisi&oacute;n y coraje.</p>

<p>Los d&iacute;as pasaron y un peque&ntilde;o grupo de compa&ntilde;eros tomaron la riendas del grupo en la UASD, en los que es de justicia destacar a los compa&ntilde;eros Julitin y Alexis.&nbsp;</p>

<p>Son bastante cosas que podr&iacute;amos decir de esa desgarradora &eacute;poca, pero la historia est&aacute; ahi y se seguir&aacute; contando. Lo importante es que la memoria de Eduardo, Pedrito y Ayany no quede en el olvido y podamos mantener en alto su vida, ejemplo y trayectoria.</p>

<p>Respeto, gloria y honor a su memoria...!!</p>

<p>Juan Cabrera.</p>

← Volver al inicio