Turno Libre

El Tribunal Superior Electoral y la democracia representativa

Eduardo Jorge Prats y Roberto Medina Reyes

Publicado: 25/10/2019

El Tribunal Superior Electoral y la democracia representativa

<p>&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">El pasado viernes 18 de octubre el Tribunal Superior Electoral public&oacute; la&nbsp;<a href="http://tse.do/Docs/DispositivosSentecia/2019/Cert.%20Sentencia%20TSE-059-2019.pdf" style="box-sizing: border-box; color: rgb(156, 5, 13); text-decoration-line: none; background-color: transparent;">Sentencia TSE-059-2019</a>, mediante la cual se acoge una demanda en nulidad interpuesta por varios precandidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en contra de la inscripci&oacute;n de la precandidatura del se&ntilde;or Sammy Hern&aacute;ndez Felipe a un cargo de elecci&oacute;n popular por inobservar los requisitos exigidos por los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n. Seg&uacute;n estos art&iacute;culos, el ejercicio del derecho de elegir y ser elegido est&aacute; condicionado en los cargos congresuales al cumplimiento de dos condiciones: (a) ser nativo de la demarcaci&oacute;n por la cual se aspira; o, (b) sin ser nativo de la demarcaci&oacute;n, haber residido en ella por lo menos cinco (5) a&ntilde;os consecutivos.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Para el Tribunal Superior Electoral, el se&ntilde;or Hern&aacute;ndez Felipe no cumpl&iacute;a con ninguna de estas condiciones, pues, en primer lugar, no es nativo del municipio de Santo Domingo Norte, -demarcaci&oacute;n por la cual aspiraba-, sino que naci&oacute; en Estados Unidos de Am&eacute;rica (p&aacute;rr. 9.12); y, en segundo lugar, no hab&iacute;a residido por m&aacute;s de cinco (5) a&ntilde;os consecutivos en la circunscripci&oacute;n electoral, es decir, en la unidad pol&iacute;tico-territorial que pretend&iacute;a representar (p&aacute;rr. 9.24). Para llegar a estas conclusiones, dicho tribunal se inmiscuy&oacute; en tres aspectos importantes: (a) los l&iacute;mites al derecho de elegir y ser elegido; (b) la idea de representaci&oacute;n; y, (c) el concepto de circunscripci&oacute;n electoral. Pero antes, el Tribunal Superior Electoral conoci&oacute; de los medios de inadmisi&oacute;n planteados por los codemandados, incorporando una nueva excepci&oacute;n al requisito del agotamiento de las v&iacute;as partidarias como condici&oacute;n previa al apoderamiento de la jurisdicci&oacute;n contenciosa electoral, consagrado en el art&iacute;culo 30, numeral 4, de la Ley No. 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Pol&iacute;ticos de fecha 15 de agosto de 2018.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En efecto, seg&uacute;n dicho tribunal, el objetivo del legislador al exigir el agotamiento de las v&iacute;as partidarias como condici&oacute;n de validez para impugnar las normas estatutarias o los actos partidarios consiste en asegurar que la funci&oacute;n controladora del Tribunal Superior Electoral s&oacute;lo se active cuando los &oacute;rganos internos de los partidos, agrupaciones y movimientos pol&iacute;ticos hayan resuelto, de manera definitiva, los reclamos presentados por los miembros o militantes. Es decir que este requisito, en s&iacute;ntesis, procura asegurar el &ldquo;agotamiento real y efectivo de las v&iacute;as partidarias&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.10) con anterioridad a la interposici&oacute;n de demandas en nulidad por ante la jurisdicci&oacute;n contenciosa electoral. Este agotamiento previo s&oacute;lo es posible, en palabras del Tribunal Superior Electoral, cuando no concurran algunas de las siguientes circunstancias: (a) una ausencia de consagraci&oacute;n expresa en los estatutos y reglamentos partidarios de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n internas; o, (b) una inercia de parte de las autoridades partidarias en responder el reclamo presentado a nivel interno dentro del plazo preestablecido.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En sus propias palabras: &ldquo;el agotamiento de las v&iacute;as puede producirse sin que quede plenamente satisfecho el requisito de definitividad que se presume en el art&iacute;culo 30.4 de la Ley No. 33-187. Una de estas &acute;excepciones&acute;, ya ha sido establecida por este tribunal: la ausencia de consagraci&oacute;n expresa en los estatutos y reglamentos partidarios de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n a nivel interno torna inoponible esta causa como medio de inadmisi&oacute;n ante una demanda presentada a este colegiado. El an&aacute;lisis del presente caso permite al tribunal insertar una segunda &acute;excepci&oacute;n&acute;: la inercia de parte de las autoridades partidarias en responder el reclamo presentado a nivel interno dentro del plazo establecido por la norma aplicable opera en perjuicio del partido pol&iacute;tico concernido, reput&aacute;ndose agotadas las v&iacute;as, m&aacute;xime cuando, como en la especie, dicha falta de respuesta se ve agravado por la llegada del vencimiento de plazos faltes configurados a nivel legislativo y reglamentario por las autoridades p&uacute;blicas en el &aacute;mbito electoral para la realizaci&oacute;n de actos especifico con motivo de un proceso eleccionario&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.11).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Contin&uacute;a dicho tribunal explicando que &ldquo;el agotamiento de las v&iacute;as partidarias se presume y la admisibilidad de la demanda se da por sentada cuando a su activaci&oacute;n por la parte actora suceden retardos, omisiones e incumplimientos imputables a las autoridades partidarias competentes que tornen inefectivas e ineficaces las v&iacute;as internas. En estos supuestos, la exigencia de su agotamiento resulta ser una condici&oacute;n incompatible con la Constituci&oacute;n y los principios y derechos fundamentales en ella contenidos, pues se castiga al miembro o afiliado por la inercia de las autoridades partidarias o por la inoportunidad de sus decisi&oacute;n sobre el reclamo interno. As&iacute; que, en tales casos, el justiciable queda autorizado a acudir directamente ante este tribunal, aun cuando las autoridades partidarias no se hayan pronunciado sobre la queda o reclamo presentado a lo interno de la organizaci&oacute;n&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.19).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">De lo anterior se infiere que el agotamiento previo de las v&iacute;as partidarias es de car&aacute;cter optativo para la interposici&oacute;n de las demandas en nulidad en contra de las normas estatutarias o de los actos partidarios cuando no existe una consagraci&oacute;n expresa de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n internas en los estatutos y reglamentos de los partidos, agrupaciones y movimientos pol&iacute;ticos. De igual forma, se presume el cumplimiento de este &ldquo;requisito de definitividad&rdquo; en aquellos casos en que se produce un acto presunto de denegaci&oacute;n de los reclamos internos realizados por los miembros o militantes del partido como consecuencia de la falta de respuesta de los &oacute;rganos internos en el plazo preestablecido en las normas reglamentarias o estatutarias.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Siendo esto as&iacute;, el Tribunal Superior Electoral indic&oacute; que en el caso en cuesti&oacute;n, contrario a lo alegado por los codemandados, &ldquo;(a) no exist&iacute;an v&iacute;as internas espec&iacute;ficas a trav&eacute;s de las cuales los demandantes pod&iacute;an impugnar la precandidatura del ciudadano Sammy Hern&aacute;ndez Felipe y (b) que la impugnaci&oacute;n sometida a nivel interno por la parte actora, culmin&oacute; en una suerte de denegaci&oacute;n del Partido Revolucionario Moderno (PRM) a las garant&iacute;as fundamentales previstas en la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.20).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En virtud de lo anterior, dicho tribunal se avoc&oacute; a ponderar el fondo del asunto, para lo cual analiz&oacute; los l&iacute;mites del derecho ciudadano de elegir y ser elegido. En este punto, es importante aclarar que los derechos fundamentales, desde una concepci&oacute;n principialista, se encuentran estructurados por normas iusfundamentales compuestas por reglas y principios. Las reglas son normas que exigen un cumplimiento pleno y, en esta medida, pueden ser s&oacute;lo cumplidas o incumplidas. En cambio, los principios constituyen mandatos de optimizaci&oacute;n que ordenan que el objeto protegido por el derecho fundamental se realice a la mayor medida posible, de acuerdo con las posibilidades f&aacute;cticas&nbsp; y jur&iacute;dicas (Alexy: 86).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En ese orden de ideas, es posible afirmar que el derecho ciudadano de elegir y ser elegido no s&oacute;lo consagra el derecho subjetivo individual a elegir y ser elegible para los cargos de elecci&oacute;n popular (art&iacute;culo 22.1), sino que adem&aacute;s se encuentra estructurado en base a los principios de democracia y representaci&oacute;n (art&iacute;culo 4), los cuales hacen posible regular o condicionar su contenido para asegurar las necesidades e intereses de los grupos sociales. En otras palabras, es en base a los principios de una democracia representativa que el constituyente condiciona el ejercicio del derecho de elegir y ser elegido al cumplimiento o acreditaci&oacute;n de ciertos requisitos, los cuales procuran fortalecer la representaci&oacute;n entre las circunscripciones electorales y sus representados. As&iacute; lo explica el Tribunal Superior Electoral, al se&ntilde;alar que la consagraci&oacute;n de los requisitos previstos en los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n posee una justificaci&oacute;n te&oacute;rica de suma relevancia que est&aacute; basada sobre dos elementos: (a) la idea de representaci&oacute;n; y, (b) el concepto de circunscripci&oacute;n electoral (p&aacute;rr. 9.7).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Para el Tribunal Superior Electoral, citando a Jellinek, la representaci&oacute;n &ldquo;es la relaci&oacute;n de una persona con otra o varias, en virtud de la cual la voluntad de la primera se considera como expresi&oacute;n inmediata de la voluntad de la &uacute;ltima, de suerte que jur&iacute;dicamente aparecen como una sola persona&rdquo; (p&aacute;rr. 9.7). Ahora bien, no cualquier tipo de representaci&oacute;n es compatible con nuestra forma de gobierno, sino s&oacute;lo aquella que permite entablar una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica entre el representante y las necesidades de los grupos sociales. De ah&iacute; que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la Constituci&oacute;n dominicana propugna por un concepto de representaci&oacute;n especifico: la representaci&oacute;n sustantiva. Para Hannah Pitkin, la representaci&oacute;n sustantiva significa que el representante &ldquo;debe actuar por el representado&rdquo;, es decir, que debe actuar en su beneficio e inter&eacute;s (Pitkin: 65). Es en base a esta idea que la imposici&oacute;n de los requisitos contemplados en los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n son considerados por dicho tribunal como una forma de propiciar la consecuci&oacute;n de una democracia realmente representativa.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">El concepto de representaci&oacute;n sustantiva es asumido, a nuestro juicio, por el Tribunal Superior Electoral, al afirmar lo siguiente: &ldquo;Es notorio que el legislador al momento de confeccionar la norma, consider&oacute; de incuestionable relevancia el v&iacute;nculo existente entre la demarcaci&oacute;n electoral y el ciudadano elegido como su representante. El arraigo de este &uacute;ltimo con respecto a aquella, cifrado en la condici&oacute;n de nativo de la misma o bien por haber residido en ella por un tiempo suficiente como para entablar una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica con las necesidades y pretensiones de la comunidad, es un elemento clave en la elecci&oacute;n de los cargos por voto popular. La relaci&oacute;n entre la circunscripci&oacute;n electoral y el aspirante al cargo correspondiente es, sin m&aacute;s, una exigencia -a juicio de este colegiado razonable y por ende, constitucional- que condiciona fatalmente la elecci&oacute;n. La idea subyacente (&hellip;) es procurar &acute;condiciones m&iacute;nimas&acute; de arraigo e identificaci&oacute;n territorial para as&iacute; fortalecer la representaci&oacute;n entre la demarcaci&oacute;n y el sujeto elegido, entre la circunscripci&oacute;n electoral y su representante&rdquo; (p&aacute;rr. 9.9).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Contin&uacute;a dicho tribunal explicando que &ldquo;si la representaci&oacute;n convierte al sujeto elegido en voz de un conjunto de ciudadanos, entonces las circunscripciones electorales hacen operativa dicho ideal, acercando a los(as) ciudadanos(as) al precandidato(a) o candidato(a) y favoreciendo alg&uacute;n grado de identificaci&oacute;n entre uno y otro, atendiendo al tama&ntilde;o de la (o las) comunidades incluidas en la circunscripci&oacute;n, su rol en la geograf&iacute;a nacional, su trascendencia en la distribuci&oacute;n demogr&aacute;fica y su papel en la repartici&oacute;n del poder pol&iacute;tico en la naci&oacute;n&rdquo; (p&aacute;rr. 9.10).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En s&iacute;ntesis, la democracia representativa exige una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica entre los representantes y sus representados, a fin de que &eacute;stos realmente act&uacute;en en beneficio de las necesidades e intereses de las comunidades electoras. Para lograr este objetivo, tanto el constituyente como el legislador ha establecido requisitos de tiempo y arraigo que condicionan el ejercicio del derecho ciudadano de elegir y ser elegido consagrado en el art&iacute;culo 22.1 de la Constituci&oacute;n. Esta sentencia, sin duda alguna, es una decisi&oacute;n importante y trascendental, pues procura asegurar la existencia de una representaci&oacute;n sustantiva entre la demarcaci&oacute;n y el sujeto elegido, entre la circunscripci&oacute;n electoral y su representante.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&ndash;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);"><a href="https://acento.com.do/2019/promovido/8742499-el-tribunal-superior-electoral-y-la-democracia-representativa/#_ednref1" name="_edn1" style="box-sizing: border-box; color: rgb(156, 5, 13); text-decoration-line: none;">[i]</a>&nbsp;Eduardo Jorge Prats y Roberto Medina Reyes: Director General y Gerente del &Aacute;rea de Regulaci&oacute;n y Litigio Constitucional y Administrativo, respectivamente, de la firma Jorge Prats Abogados &amp; Consultores, que represent&oacute; a los precandidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la demanda en nulidad incoada en contra de la inscripci&oacute;n de la precandidatura del se&ntilde;or Sammy Hern&aacute;ndez Felipe a un cargo de elecci&oacute;n popular por inobservar los requisitos exigidos por los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n.</p>
<body id="cke_pastebin" style="position: absolute; top: 10px; width: 1px; height: 180px; overflow: hidden; margin: 0px; padding: 0px; left: -1000px;">
<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">El pasado viernes 18 de octubre el Tribunal Superior Electoral public&oacute; la&nbsp;<a href="http://tse.do/Docs/DispositivosSentecia/2019/Cert.%20Sentencia%20TSE-059-2019.pdf" style="box-sizing: border-box; color: rgb(156, 5, 13); text-decoration-line: none; background-color: transparent;">Sentencia TSE-059-2019</a>, mediante la cual se acoge una demanda en nulidad interpuesta por varios precandidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en contra de la inscripci&oacute;n de la precandidatura del se&ntilde;or Sammy Hern&aacute;ndez Felipe a un cargo de elecci&oacute;n popular por inobservar los requisitos exigidos por los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n. Seg&uacute;n estos art&iacute;culos, el ejercicio del derecho de elegir y ser elegido est&aacute; condicionado en los cargos congresuales al cumplimiento de dos condiciones: (a) ser nativo de la demarcaci&oacute;n por la cual se aspira; o, (b) sin ser nativo de la demarcaci&oacute;n, haber residido en ella por lo menos cinco (5) a&ntilde;os consecutivos.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Para el Tribunal Superior Electoral, el se&ntilde;or Hern&aacute;ndez Felipe no cumpl&iacute;a con ninguna de estas condiciones, pues, en primer lugar, no es nativo del municipio de Santo Domingo Norte, -demarcaci&oacute;n por la cual aspiraba-, sino que naci&oacute; en Estados Unidos de Am&eacute;rica (p&aacute;rr. 9.12); y, en segundo lugar, no hab&iacute;a residido por m&aacute;s de cinco (5) a&ntilde;os consecutivos en la circunscripci&oacute;n electoral, es decir, en la unidad pol&iacute;tico-territorial que pretend&iacute;a representar (p&aacute;rr. 9.24). Para llegar a estas conclusiones, dicho tribunal se inmiscuy&oacute; en tres aspectos importantes: (a) los l&iacute;mites al derecho de elegir y ser elegido; (b) la idea de representaci&oacute;n; y, (c) el concepto de circunscripci&oacute;n electoral. Pero antes, el Tribunal Superior Electoral conoci&oacute; de los medios de inadmisi&oacute;n planteados por los codemandados, incorporando una nueva excepci&oacute;n al requisito del agotamiento de las v&iacute;as partidarias como condici&oacute;n previa al apoderamiento de la jurisdicci&oacute;n contenciosa electoral, consagrado en el art&iacute;culo 30, numeral 4, de la Ley No. 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Pol&iacute;ticos de fecha 15 de agosto de 2018.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En efecto, seg&uacute;n dicho tribunal, el objetivo del legislador al exigir el agotamiento de las v&iacute;as partidarias como condici&oacute;n de validez para impugnar las normas estatutarias o los actos partidarios consiste en asegurar que la funci&oacute;n controladora del Tribunal Superior Electoral s&oacute;lo se active cuando los &oacute;rganos internos de los partidos, agrupaciones y movimientos pol&iacute;ticos hayan resuelto, de manera definitiva, los reclamos presentados por los miembros o militantes. Es decir que este requisito, en s&iacute;ntesis, procura asegurar el &ldquo;agotamiento real y efectivo de las v&iacute;as partidarias&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.10) con anterioridad a la interposici&oacute;n de demandas en nulidad por ante la jurisdicci&oacute;n contenciosa electoral. Este agotamiento previo s&oacute;lo es posible, en palabras del Tribunal Superior Electoral, cuando no concurran algunas de las siguientes circunstancias: (a) una ausencia de consagraci&oacute;n expresa en los estatutos y reglamentos partidarios de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n internas; o, (b) una inercia de parte de las autoridades partidarias en responder el reclamo presentado a nivel interno dentro del plazo preestablecido.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En sus propias palabras: &ldquo;el agotamiento de las v&iacute;as puede producirse sin que quede plenamente satisfecho el requisito de definitividad que se presume en el art&iacute;culo 30.4 de la Ley No. 33-187. Una de estas &acute;excepciones&acute;, ya ha sido establecida por este tribunal: la ausencia de consagraci&oacute;n expresa en los estatutos y reglamentos partidarios de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n a nivel interno torna inoponible esta causa como medio de inadmisi&oacute;n ante una demanda presentada a este colegiado. El an&aacute;lisis del presente caso permite al tribunal insertar una segunda &acute;excepci&oacute;n&acute;: la inercia de parte de las autoridades partidarias en responder el reclamo presentado a nivel interno dentro del plazo establecido por la norma aplicable opera en perjuicio del partido pol&iacute;tico concernido, reput&aacute;ndose agotadas las v&iacute;as, m&aacute;xime cuando, como en la especie, dicha falta de respuesta se ve agravado por la llegada del vencimiento de plazos faltes configurados a nivel legislativo y reglamentario por las autoridades p&uacute;blicas en el &aacute;mbito electoral para la realizaci&oacute;n de actos especifico con motivo de un proceso eleccionario&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.11).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Contin&uacute;a dicho tribunal explicando que &ldquo;el agotamiento de las v&iacute;as partidarias se presume y la admisibilidad de la demanda se da por sentada cuando a su activaci&oacute;n por la parte actora suceden retardos, omisiones e incumplimientos imputables a las autoridades partidarias competentes que tornen inefectivas e ineficaces las v&iacute;as internas. En estos supuestos, la exigencia de su agotamiento resulta ser una condici&oacute;n incompatible con la Constituci&oacute;n y los principios y derechos fundamentales en ella contenidos, pues se castiga al miembro o afiliado por la inercia de las autoridades partidarias o por la inoportunidad de sus decisi&oacute;n sobre el reclamo interno. As&iacute; que, en tales casos, el justiciable queda autorizado a acudir directamente ante este tribunal, aun cuando las autoridades partidarias no se hayan pronunciado sobre la queda o reclamo presentado a lo interno de la organizaci&oacute;n&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.19).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">De lo anterior se infiere que el agotamiento previo de las v&iacute;as partidarias es de car&aacute;cter optativo para la interposici&oacute;n de las demandas en nulidad en contra de las normas estatutarias o de los actos partidarios cuando no existe una consagraci&oacute;n expresa de las v&iacute;as de impugnaci&oacute;n internas en los estatutos y reglamentos de los partidos, agrupaciones y movimientos pol&iacute;ticos. De igual forma, se presume el cumplimiento de este &ldquo;requisito de definitividad&rdquo; en aquellos casos en que se produce un acto presunto de denegaci&oacute;n de los reclamos internos realizados por los miembros o militantes del partido como consecuencia de la falta de respuesta de los &oacute;rganos internos en el plazo preestablecido en las normas reglamentarias o estatutarias.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Siendo esto as&iacute;, el Tribunal Superior Electoral indic&oacute; que en el caso en cuesti&oacute;n, contrario a lo alegado por los codemandados, &ldquo;(a) no exist&iacute;an v&iacute;as internas espec&iacute;ficas a trav&eacute;s de las cuales los demandantes pod&iacute;an impugnar la precandidatura del ciudadano Sammy Hern&aacute;ndez Felipe y (b) que la impugnaci&oacute;n sometida a nivel interno por la parte actora, culmin&oacute; en una suerte de denegaci&oacute;n del Partido Revolucionario Moderno (PRM) a las garant&iacute;as fundamentales previstas en la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica&rdquo; (p&aacute;rr. 8.5.20).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En virtud de lo anterior, dicho tribunal se avoc&oacute; a ponderar el fondo del asunto, para lo cual analiz&oacute; los l&iacute;mites del derecho ciudadano de elegir y ser elegido. En este punto, es importante aclarar que los derechos fundamentales, desde una concepci&oacute;n principialista, se encuentran estructurados por normas iusfundamentales compuestas por reglas y principios. Las reglas son normas que exigen un cumplimiento pleno y, en esta medida, pueden ser s&oacute;lo cumplidas o incumplidas. En cambio, los principios constituyen mandatos de optimizaci&oacute;n que ordenan que el objeto protegido por el derecho fundamental se realice a la mayor medida posible, de acuerdo con las posibilidades f&aacute;cticas&nbsp; y jur&iacute;dicas (Alexy: 86).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En ese orden de ideas, es posible afirmar que el derecho ciudadano de elegir y ser elegido no s&oacute;lo consagra el derecho subjetivo individual a elegir y ser elegible para los cargos de elecci&oacute;n popular (art&iacute;culo 22.1), sino que adem&aacute;s se encuentra estructurado en base a los principios de democracia y representaci&oacute;n (art&iacute;culo 4), los cuales hacen posible regular o condicionar su contenido para asegurar las necesidades e intereses de los grupos sociales. En otras palabras, es en base a los principios de una democracia representativa que el constituyente condiciona el ejercicio del derecho de elegir y ser elegido al cumplimiento o acreditaci&oacute;n de ciertos requisitos, los cuales procuran fortalecer la representaci&oacute;n entre las circunscripciones electorales y sus representados. As&iacute; lo explica el Tribunal Superior Electoral, al se&ntilde;alar que la consagraci&oacute;n de los requisitos previstos en los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n posee una justificaci&oacute;n te&oacute;rica de suma relevancia que est&aacute; basada sobre dos elementos: (a) la idea de representaci&oacute;n; y, (b) el concepto de circunscripci&oacute;n electoral (p&aacute;rr. 9.7).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Para el Tribunal Superior Electoral, citando a Jellinek, la representaci&oacute;n &ldquo;es la relaci&oacute;n de una persona con otra o varias, en virtud de la cual la voluntad de la primera se considera como expresi&oacute;n inmediata de la voluntad de la &uacute;ltima, de suerte que jur&iacute;dicamente aparecen como una sola persona&rdquo; (p&aacute;rr. 9.7). Ahora bien, no cualquier tipo de representaci&oacute;n es compatible con nuestra forma de gobierno, sino s&oacute;lo aquella que permite entablar una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica entre el representante y las necesidades de los grupos sociales. De ah&iacute; que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la Constituci&oacute;n dominicana propugna por un concepto de representaci&oacute;n especifico: la representaci&oacute;n sustantiva. Para Hannah Pitkin, la representaci&oacute;n sustantiva significa que el representante &ldquo;debe actuar por el representado&rdquo;, es decir, que debe actuar en su beneficio e inter&eacute;s (Pitkin: 65). Es en base a esta idea que la imposici&oacute;n de los requisitos contemplados en los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n son considerados por dicho tribunal como una forma de propiciar la consecuci&oacute;n de una democracia realmente representativa.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">El concepto de representaci&oacute;n sustantiva es asumido, a nuestro juicio, por el Tribunal Superior Electoral, al afirmar lo siguiente: &ldquo;Es notorio que el legislador al momento de confeccionar la norma, consider&oacute; de incuestionable relevancia el v&iacute;nculo existente entre la demarcaci&oacute;n electoral y el ciudadano elegido como su representante. El arraigo de este &uacute;ltimo con respecto a aquella, cifrado en la condici&oacute;n de nativo de la misma o bien por haber residido en ella por un tiempo suficiente como para entablar una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica con las necesidades y pretensiones de la comunidad, es un elemento clave en la elecci&oacute;n de los cargos por voto popular. La relaci&oacute;n entre la circunscripci&oacute;n electoral y el aspirante al cargo correspondiente es, sin m&aacute;s, una exigencia -a juicio de este colegiado razonable y por ende, constitucional- que condiciona fatalmente la elecci&oacute;n. La idea subyacente (&hellip;) es procurar &acute;condiciones m&iacute;nimas&acute; de arraigo e identificaci&oacute;n territorial para as&iacute; fortalecer la representaci&oacute;n entre la demarcaci&oacute;n y el sujeto elegido, entre la circunscripci&oacute;n electoral y su representante&rdquo; (p&aacute;rr. 9.9).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">Contin&uacute;a dicho tribunal explicando que &ldquo;si la representaci&oacute;n convierte al sujeto elegido en voz de un conjunto de ciudadanos, entonces las circunscripciones electorales hacen operativa dicho ideal, acercando a los(as) ciudadanos(as) al precandidato(a) o candidato(a) y favoreciendo alg&uacute;n grado de identificaci&oacute;n entre uno y otro, atendiendo al tama&ntilde;o de la (o las) comunidades incluidas en la circunscripci&oacute;n, su rol en la geograf&iacute;a nacional, su trascendencia en la distribuci&oacute;n demogr&aacute;fica y su papel en la repartici&oacute;n del poder pol&iacute;tico en la naci&oacute;n&rdquo; (p&aacute;rr. 9.10).</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&nbsp;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">En s&iacute;ntesis, la democracia representativa exige una conexi&oacute;n aut&eacute;ntica entre los representantes y sus representados, a fin de que &eacute;stos realmente act&uacute;en en beneficio de las necesidades e intereses de las comunidades electoras. Para lograr este objetivo, tanto el constituyente como el legislador ha establecido requisitos de tiempo y arraigo que condicionan el ejercicio del derecho ciudadano de elegir y ser elegido consagrado en el art&iacute;culo 22.1 de la Constituci&oacute;n. Esta sentencia, sin duda alguna, es una decisi&oacute;n importante y trascendental, pues procura asegurar la existencia de una representaci&oacute;n sustantiva entre la demarcaci&oacute;n y el sujeto elegido, entre la circunscripci&oacute;n electoral y su representante.</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);">&ndash;</p>

<p style="box-sizing: border-box; margin-top: 0px; margin-bottom: 1rem; font-family: Roboto, Arial, sans-serif; font-size: 16px; padding-left: 50px; line-height: 1.7; color: rgb(33, 37, 41);"><a href="https://acento.com.do/2019/promovido/8742499-el-tribunal-superior-electoral-y-la-democracia-representativa/#_ednref1" name="_edn1" style="box-sizing: border-box; color: rgb(156, 5, 13); text-decoration-line: none;">[i]</a>&nbsp;Eduardo Jorge Prats y Roberto Medina Reyes: Director General y Gerente del &Aacute;rea de Regulaci&oacute;n y Litigio Constitucional y Administrativo, respectivamente, de la firma Jorge Prats Abogados &amp; Consultores, que represent&oacute; a los precandidatos del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la demanda en nulidad incoada en contra de la inscripci&oacute;n de la precandidatura del se&ntilde;or Sammy Hern&aacute;ndez Felipe a un cargo de elecci&oacute;n popular por inobservar los requisitos exigidos por los art&iacute;culos 79 y 82 de la Constituci&oacute;n.</p>
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