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Sinrazón de un egoísmo: matar la Ley 28-01 y el desarrollo fronterizo

Sinrazón de un egoísmo: matar la Ley 28-01 y el desarrollo fronterizo

Publicado: 08/02/2021

Sinrazón de un egoísmo: matar la Ley 28-01 y el desarrollo fronterizo

<p>La sinraz&oacute;n del ego&iacute;smo de una &eacute;lite empresarial, o industrial, o lo que sea, buscando aniquilar la Ley 28-01 que estableci&oacute; una Zona Especial de Desarrollo Econ&oacute;mico y Social de la Frontera dom&iacute;nico haitiana, ha permitido conocer parte de la idiosincrasia de la sociedad dominicana actual.</p>

<p>El debate por salvar o desnaturalizar esta legislaci&oacute;n que ya cumpli&oacute; 20 a&ntilde;os de utilidad real, desnuda la mediocridad de la lucha pol&iacute;tica y partidista, y la no partidista, interna y entre pares.</p>

<p>Tambi&eacute;n expone la precariedad mental de un sector capitalista rapaz, acomodado en las ciudades, y dispuesto a utilizar las zancadillas que les facilita la corrompida burocracia oficial como arma para la lucha por sus intereses particulares. Pero tienen de frente la palabra y los hechos de los empresarios que a duras penas ayudaron, pese a la b&aacute;rbara competencia, persistiendo para impedir que la ley fuera aniquilada como era el prop&oacute;sito premeditado.</p>

<p>La Ley 28-01, ideada y lograda para saciar el hambre y la orfandad de todo quien vive en la frontera, se escuda en el articulado de la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica. Caso comprobado en los m&uacute;ltiples intentos de la competencia salvaje desbaratados por la Suprema Corte de Justicia en distintas oportunidades. Y hasta por el Tribunal Constitucional. Los cabildeos de los l&iacute;deres y miembros de la Asociaci&oacute;n de Industriales de la Rep&uacute;blica Dominicana (AIRD), entidad que aloja y nutre a los enemigos &iexcl;incre&iacute;ble! del desarrollo industrial de la regi&oacute;n fronteriza han conseguido hasta la creaci&oacute;n de leyes inconstitucionales, ya derogadas, para mutilar las reglas de juego que favorecen a los harapientos desempleados fronterizos. Pero los esfuerzos de la AIRD han sido in&uacute;tiles, a lo largo de una veintena de a&ntilde;os.</p>

<p>La mezquindad empresarial de la AIRD retom&oacute; los sostenidos impulsos de su desprop&oacute;sito al ver instalados en el Palacio Nacional, tras las &uacute;ltimas elecciones generales, a sus cong&eacute;neres y aliados capitalistas. Llegaron al gobierno y se ataviaron con los mejores puestos decisivos. Los enemigos de la frontera han querido utilizar el factor sorpresa para alzarse con una presea rastrera, enemiga de todo desarrollo de la franja m&aacute;s pobre y necesitada del pa&iacute;s.</p>

<p><strong>Grito al estert&oacute;reo de una Ley</strong></p>

<p>La sinraz&oacute;n del ego&iacute;smo de una &eacute;lite empresarial, o industrial, o lo que sea, buscando aniquilar la Ley 28-01 que estableci&oacute; una Zona Especial de Desarrollo Econ&oacute;mico y Social de la Frontera dom&iacute;nico haitiana, ha permitido conocer parte de la idiosincrasia de la sociedad dominicana actual.</p>

<p>El debate por salvar o desnaturalizar esta legislaci&oacute;n que ya cumpli&oacute; 20 a&ntilde;os de utilidad real, desnuda la mediocridad de la lucha pol&iacute;tica y partidista, y la no partidista, interna y entre pares.</p>

<p>Tambi&eacute;n expone la precariedad mental de un sector capitalista rapaz, acomodado en las ciudades, y dispuesto a utilizar las zancadillas que les facilita la corrompida burocracia oficial como arma para la lucha por sus intereses particulares. Pero tienen de frente la palabra y los hechos de los empresarios que a duras penas ayudaron, pese a la b&aacute;rbara competencia, persistiendo para impedir que la ley fuera aniquilada como era el prop&oacute;sito premeditado.</p>

<p>La Ley 28-01, ideada y lograda para saciar el hambre y la orfandad de todo quien vive en la frontera, se escuda en el articulado de la Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica. Caso comprobado en los m&uacute;ltiples intentos de la competencia salvaje desbaratados por la Suprema Corte de Justicia en distintas oportunidades. Y hasta por el Tribunal Constitucional. Los cabildeos de los l&iacute;deres y miembros de la Asociaci&oacute;n de Industriales de la Rep&uacute;blica Dominicana (AIRD), entidad que aloja y nutre a los enemigos &iexcl;incre&iacute;ble! del desarrollo industrial de la regi&oacute;n fronteriza han conseguido hasta la creaci&oacute;n de leyes inconstitucionales, ya derogadas, para mutilar las reglas de juego que favorecen a los harapientos desempleados fronterizos. Pero los esfuerzos de la AIRD han sido in&uacute;tiles, a lo largo de una veintena de a&ntilde;os.</p>

<p>La mezquindad empresarial de la AIRD retom&oacute; los sostenidos impulsos de su desprop&oacute;sito al ver instalados en el Palacio Nacional, tras las &uacute;ltimas elecciones generales, a sus cong&eacute;neres y aliados capitalistas. Llegaron al gobierno y se ataviaron con los mejores puestos decisivos. Los enemigos de la frontera han querido utilizar el factor sorpresa para alzarse con una presea rastrera, enemiga de todo desarrollo de la franja m&aacute;s pobre y necesitada del pa&iacute;s.</p>

<p><strong>Grito al estert&oacute;reo de una Ley</strong></p>

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