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27 de febrero: Duarte es resumen de fundadores y restauradores

27 de febrero: Duarte es resumen de fundadores y restauradores

Publicado: 02/03/2021

27 de febrero: Duarte es resumen de fundadores y restauradores

<p>Para entender a plenitud lo que ocurri&oacute; inmediatamente antes, y despu&eacute;s del 27 de febrero de 1844, dando origen al nacimiento de la Rep&uacute;blica Dominicana, hay que tener en cuenta que ese hecho no ocurri&oacute; por azar. Circunstancias &uacute;nicas se fueron acumulando para formar la conciencia de una necesidad: hab&iacute;a que liberarse de Hait&iacute; y de cualquier Poder extra&ntilde;o.</p>

<p>En Juan Pablo Duarte tom&oacute; cuerpo la visi&oacute;n de futuro. En su inteligencia, en su serenidad ante las desventuras. S&oacute;lo &eacute;l tuvo el tino de convocar con la autoridad del maestro que le concedieron todos quienes le siguieron.</p>

<p>Duarte fue el l&iacute;der. Los otros, dos, tres, cuantos fueran, eran seguidores con sus altos vuelos y con sus limitaciones. Eso es lo que hace imposible que a trav&eacute;s de la historia se haya impuesto la idea, en base a inconfesados intereses, de que Rep&uacute;blica Dominicana tenga tres padres de la Patria.</p>

<p>Rep&uacute;blica Dominicana podr&aacute; tener todos los padres de la Patria que se requirieron. S&oacute;lo uno de ellos idealiz&oacute;, foment&oacute; y fortaleci&oacute; a los dem&aacute;s. Duarte fue el autor de la homogenizaci&oacute;n de m&uacute;ltiples pensamientos.</p>

<p>Para entender a Juan Pablo Duarte y su consustanciaci&oacute;n con la fecha del 27 de febrero baste un rastreo retrospectivo.</p>

<p><strong>Antecedentes penosos</strong></p>

<p>En 1492, llegan Crist&oacute;bal Col&oacute;n y su grupo, representando la Corona Espa&ntilde;ola, el Imperio de la &eacute;poca, obnubilados por un inter&eacute;s particular: buscar, encontrar, y apoderarse de riquezas materiales que no conoc&iacute;an y que no les pertenec&iacute;an, pero que sospechaban exist&iacute;an en abundancia.</p>

<p>Tras el primer viaje de Col&oacute;n, su vuelta a Espa&ntilde;a, y el regreso a las tierras encontradas por azar, no &ldquo;descubiertas&rdquo;, se inicia el trabajo a fuerza de cr&iacute;menes, sangre, y extinci&oacute;n de toda humanidad a conquistar.</p>

<p>Los &ldquo;descubridores&rdquo; dados a la colonizaci&oacute;n despoblaron todo con sus m&eacute;todos criminales.</p>

<p>Llegaron los hijos de otros imperios similares o peores, invadieron. Convirtieron todo lo encontrado en propiedad en base a la pirater&iacute;a mar&iacute;tima y los contrabandos imperiales. La Isla Hispaniola fue la presa inicial, la principal. La Uni&oacute;n Europea de entonces sembr&oacute; el h&aacute;bito de los corsarios y contrabandos en la Isla agobiada. La Isla Hispaniola solitaria y atrapada por la sed de oro, de cueros y mercader&iacute;as a usurpar facilit&oacute; una esquina desprendida y la islita Tortuga fue primer punto para las rebati&ntilde;as de los imperios.</p>

<p>Tras el per&iacute;odo de las invasiones terrestres, en la Isla, dar&iacute;a lugar al Tratado de Riswick, entre Espa&ntilde;a, Francia, Holanda y Alemania, en 1697. Cesi&oacute;n de la parte occidental, que desde hac&iacute;a medio siglo se hab&iacute;an apropiado los franceses. Se empiezan a establecer los primeros l&iacute;mites fronterizos entre franceses y espa&ntilde;oles, en la Isla.</p>

<p>A partir de entonces, la parte espa&ntilde;ola incapaz en la religiosidad, y ciega en sus ansias de peculado, quedar&iacute;a sometida y amenazada por la parte francesa. Nace el racismo y se aloja para siempre en la parte francesa como amenaza para los cimientos de la parte espa&ntilde;ola.</p>

<p><strong>En manos de Francia</strong></p>

<p>Tras un proceso de descomposici&oacute;n y guerras internas en la parte francesa, se llega al Tratado de Basilea, en 1793, mediante el cual Espa&ntilde;a cede toda la Isla Hispaniola a Francia.&nbsp; Comienza la era de Francia en la Isla, con todas sus consecuencias.</p>

<p>Hab&iacute;a de esperarse la sublevaci&oacute;n de esclavos abor&iacute;genes, e importados de la lejana &Aacute;frica. Nace un l&iacute;der in&eacute;dito en la historia. Toussaint Louverture incursiona y hostiga la parte &ldquo;espa&ntilde;ola&rdquo;.</p>

<p>La proclamaci&oacute;n de la independencia de Hait&iacute;, desde enero 1, de 1804, inocula a Jean Jacques Dessalines, desde aquel lado, una ideolog&iacute;a interesada de que toda la Isla es una. No es divisible a los ojos de la revoluci&oacute;n naciente contra el blanco conocido.</p>

<p>Se produce un proceso de invasiones haitianas por el Sur, por el Norte, y hasta que los haitianos logran sitiar militarmente a Santo Domingo.</p>

<p><img alt="" src="https://i1.wp.com/www.reporteextra.com/wp-content/uploads/2021/02/mujeres-banderas.jpg?resize=696%2C397&amp;ssl=1" style="height:auto; margin:0px 5px; width:696px" /></p>

<p>Los rebeldes logran el desalojo de la ciudad, generando muertes y represi&oacute;n criminal de parte de los haitianos.</p>

<p>Surge el inter&eacute;s desgraciado y fuente de toda deslealtad, s&oacute;lo comparable al inter&eacute;s de que todo siga en manos de Espa&ntilde;a desinteresada. Hay gente por ac&aacute; que anhela seguir sirviendo a los franceses.</p>

<p>Los espa&ntilde;oles de Santo Domingo (&ldquo;dominicanos&rdquo;) siguen disgust&aacute;ndose. Lo que capitaliza Juan S&aacute;nchez Ram&iacute;rez en lucha para reconquistar la media isla para Espa&ntilde;a. Lucha que fracasa.</p>

<p><strong>Naciente conciencia</strong></p>

<p>Se hace evidente que hay una naciente y mantenida conciencia de impedir el avance de la ambici&oacute;n haitiana por el control de la totalidad de la isla.</p>

<p>Jos&eacute; N&uacute;&ntilde;ez de C&aacute;ceres declara la independencia de Hait&iacute; y de Espa&ntilde;a, anunciando una rep&uacute;blica independiente de Hait&iacute; y de Espa&ntilde;a. No hay a quien acudir en busca de respaldo. Tal vez al grito del guerrero libertador de Sim&oacute;n Bol&iacute;var podr&iacute;a servir, se piensa. Un imposible, por el momento. Tras su fracaso, N&uacute;&ntilde;ez de C&aacute;ceres y su grupo renuente a seguir en manos del abandono de Espa&ntilde;a, decide resignar esta parte de la Isla a los haitianos, para evitar nueva represi&oacute;n y cr&iacute;menes de parte de Hait&iacute;, en 1822.</p>

<p>Los pudientes espa&ntilde;oles y de otras nacionalidades abandonan y deciden emigrar, para evadir las nuevas leyes haitianas emitidas por J. P. Boyer.</p>

<p><strong>Duarte y su estrategia est&aacute; naciendo</strong></p>

<p>Pasan los a&ntilde;os y ocurren procesos en Hait&iacute; que ayudan a los espa&ntilde;oles en Santo Domingo a alimentar la inquietud latente con todo su vigor de consustanciarse con la facci&oacute;n disidente del gobierno haitiano que busca una reforma, all&iacute;.</p>

<p>En Santo Domingo avanza el sentimiento anti haitiano ayudado por el movimiento pro reforma en Hait&iacute;, en el que participa mucha juventud del lado espa&ntilde;ol de la Isla.</p>

<p>Juan Pablo Duarte, hijo de familia liga de criollo y espa&ntilde;ol, regresa de Europa, se integra con otros muchos j&oacute;venes al sentimiento de inconformidad.</p>

<p>En 1838, logra agrupar a muchos j&oacute;venes a trav&eacute;s de un partido clandestino, o sociedad, que llama La Trinitaria, que crece y se desarrolla.</p>

<p>Duarte trabaja para impulsar el prop&oacute;sito de la separaci&oacute;n de Hait&iacute;.</p>

<p>Tras 22 a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n militar haitiana, Duarte y su grupo, venciendo las adversidades que significan las cegueras de los incr&eacute;dulos hispan&oacute;filos y de los afrancesados arriman sus &iacute;mpetus de libertad total. Su huella hizo nacer la evidencia de que los partidos pol&iacute;ticos y los politiqueros estuvieron siempre presentes con su fastidioso accionar. Por encima de &eacute;stos, la Patria existe.</p>

<p>El 27 de febrero de 1844 la Rep&uacute;blica Dominicana es una realidad reluciente. Y un Genio ausente por fuerza de alevos&iacute;as conjuntas, Juan Pablo Duarte, se alza con sus sue&ntilde;os que lega a la posteridad de la que es orgullo.</p>

<p>En 1861 la divisi&oacute;n de los pol&iacute;ticos de siempre mat&oacute; la Rep&uacute;blica y fue necesario el resurgimiento del ej&eacute;rcito reivindicador y restaurador nacido de la mente de Duarte. Un ej&eacute;rcito de h&eacute;roes con m&uacute;ltiples apellidos notables y an&oacute;nimos, con Duarte de estandarte, contin&uacute;an la obra. Siembran a trav&eacute;s del tiempo, con sus mentes y su sangre un largo y esforzado proceso de separaci&oacute;n definitiva. Lo nuestro es y ser&aacute; hacer de la Independencia un movimiento, mantener el inter&eacute;s separatista de toda potencia extranjera, o de lo contrario, que se hunda la Isla. Duarte as&iacute; lo estableci&oacute;.</p>

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