Reinan la confusión y la inquietud un día después del cese del fiscal de Puerto Príncipe tras pedir acusar al Primer Ministro en el marco de la investigación del asesinato del presidente Jovenel Moise.
Publicado: 16/09/2021
<p>La confusión y la inquie­tud reinaban el miércoles en Haití, un día después del cese del fiscal de Puer­to Príncipe tras pedir acu­sar al Primer Ministro en el marco de la investiga­ción del asesinato del pre­sidente Jovenel Moise.</p>
<p>Desde el magnicidio perpetrado por un coman­do armado en la mañana del 7 de julio, la primera república negra de la his­toria se hundió aún más en la crisis política, de se­guridad y humanitaria en el que se encuentra desde hace largos años, además de sufrir un terremoto que dejó más de 2.000 muer­tos el 14 de agosto.</p>
<p><strong>En el banquillo</strong><br />
La última decisión políti­ca de Jovenel Moise fue nombrar a Ariel Henry como primer ministro en sustitución de Claude Jo­seph. Tras el magnicidio, y antes del funeral de Moi­se, hubo un contrapun­to entre ambos, pero a la postre asumió Henry.</p>
<p>Luego que varios paí­ses intervinieran para cal­mar los ánimos, las tensio­nes parecieron disminuir y el conjunto de la dirigencia política haitiana exigió que los responsables del asesi­nato de Moise fueran lleva­dos ante la justicia, algo que Henry prometió en forma solemne.</p>
<p>Sin embargo, a lo largo de las semanas, el nuevo primer ministro demostró su incapacidad para cum­plir esa promesa, así como crear un clima propicio para la organización de las pos­tergadas elecciones nacio­nales.</p>
<p>Peor aún: Henry está ahora en el banquillo, sos­pechado de haber manteni­do intercambios telefónicos, en las horas posteriores al magnicidio, con uno de los principales sospechosos del asesinato de Jovenel Moise.</p>
<p>La respuesta del primer ministro fue destituir al fis­cal Bed-Ford Claude, que formuló “serias sospechas” en su contra y pidió su in­culpación.</p>
<p><strong>Vacío institucional</strong><br />
La repentina muerte de Moise el 7 de julio generó un vacío de poder y un gol­pe de gracia para la demo­cracia haitiana.</p>
<p>Moise no había orga­nizado ninguna elección desde que llegó al poder en 2017, y el país cuenta hoy con apenas diez legis­ladores en funciones. Los diputados dejaron sus car­gos en enero de 2020. Solo un tercio de los senadores quedaron como garantes simbólicos del poder legis­lativo, sin tener la más mí­nima capacidad para le­gislar o controlar la acción del gobierno.</p>
<p>Moise, acusado de autori­tario por la oposición, tam­bién estaba omiso en nom­brar nuevos magistrados para el consejo superior del Poder Judicial.</p>