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No hay otro camino que no sea concertación y alianzas

Si al Partido de la Liberación Dominicana, PLD,

Publicado: 02/04/2023

No hay otro camino que no sea concertación y alianzas

<p>Si al Partido de la Liberaci&oacute;n Dominicana, PLD, le quedaba alguna duda sobre los designios del gobierno y su Partido Revolucionario Moderno de cara a las elecciones de 2024, &eacute;sta acaba de ser despejada. En un contexto de reelecci&oacute;n presidencial el primer ejecutivo de la naci&oacute;n est&aacute; utilizando el concepto foucaultiano de que el poder es para ejercerlo, y lo est&aacute; ejerciendo con tanto &iacute;mpetu que est&aacute; ense&ntilde;ando el refajo, pero llevando el mensaje de que est&aacute; dispuesto a lo que sea con tal de retener el poder.</p>

<p>El gobierno podr&aacute; justificar como le d&eacute; las ganas las motivaciones presumiblemente jur&iacute;dicas de la llamada Operaci&oacute;n Calamar, pero, de lo que no caben las dudas es del manejo pol&iacute;tico-electoral y de la naturaleza cirquera de &eacute;sta &nbsp;y de la que el gobierno se est&aacute; sirviendo a sus anchas, aunque debiera esperar a que el tiempo deje en claro si reportar&aacute; los beneficios que de ella espera.</p>

<p>Manejo pol&iacute;tico-electoral porque esper&oacute; este momento, a la puerta de la campa&ntilde;a electoral, para sacar y ejecutar un expediente preparado desde mucho tiempo con evidente impacto pol&iacute;tico para el opositor Partido de la Liberaci&oacute;n Dominicana que resurge como alternativa de poder ante las insatisfacciones del pueblo con la actual administraci&oacute;n gubernamental, y de naturaleza cirquera porque le sirve al gobierno para entretener al pueblo entre el morbo y la frivolidad.</p>

<p>La Operaci&oacute;n Calamar ha servido para sacar al PLD del letargo que aparentemente le imped&iacute;a reaccionar ante las embestidas del gobierno y ha decidido actuar como un partido que asume que no hay mejor defensa que el contraataque y que la dejadez complaciente no es la mejor respuesta cuando se est&aacute; bajo el fuego del enemigo.</p>

<p>El PLD ha lanzado a su militancia a las calles a protestas pac&iacute;ficas como respuesta ante el ataque despiadado a su ex candidato presidencial y a dos ex ministros, brind&aacute;ndoles apoyo moral y pol&iacute;tico, pero, a la par de esta movilizaci&oacute;n tiene que trabajar en otras tareas pendientes, tales como el de la concertaci&oacute;n interna y el de las alianzas electorales que le aseguren la victoria electoral en el 2024.</p>

<p>El panorama electoral en estos momentos est&aacute; configurado por tres fuerzas pol&iacute;ticas, el oficialista Partido Revolucionario Moderno, y los partidos opositores de la Liberaci&oacute;n Dominicana y Fuerza del Pueblo, y aunque las encuestas visualizan un aumento progresivo de la simpat&iacute;a del electorado en ambos partidos, la verdad es que se requiere de la conformaci&oacute;n de un frente opositor como alternativa viable para sustituir a las actuales autoridades gubernamentales en 2024.</p>

<p>El PLD, partido que hasta hace poco nutri&oacute; de adherentes a otras fuerzas pol&iacute;ticas, tiene la perentoria necesidad de atender a situaciones internas que en algunas demarcaciones territoriales est&aacute;n menguando su capacidad de concentraci&oacute;n, movilizaci&oacute;n y de trabajo partidario que de una manera u otra se ha de reflejar en las simpat&iacute;as del electorado hacia esta organizaci&oacute;n pol&iacute;tica.</p>

<p>La concertaci&oacute;n interna en el PLD, como camino para su fortalecimiento, es un imperativo, porque a un PRM que est&aacute; usando y abusando del ejercicio del poder no se le puede enfrentar, con posibilidades de &eacute;xitos, con blandenguer&iacute;a e indecisiones y con un cisma que disminuye la potencialidad que antes tuvo y que amenaza con hacer sucumbir las leg&iacute;timas aspiraciones del pueblo dominicano de retornar al PLD al poder.</p>

<p>No existe otro camino para el PLD, y para los dem&aacute;s partidos de la oposici&oacute;n, que no sea el de las alianzas en primera vuelta, pero, no unas alianzas mec&aacute;nicas, impuestas sin legitimaci&oacute;n, sino socializadas y potabilizadas en las bases partidarias para que &eacute;stas las asuman y trabajen en ellas.</p>

<p><strong>El autor es profesor universitario y reside en Barahona</strong></p>

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