El desastre del Río Masacre puso a juí hasta los Brujos de Haití y a los Guardias de aquí, que vigilan la frontera.
Publicado: 23/11/2023
<p>CAPICÚAS NOVIEMBRE 2023<br />
El desastre del Río Masacre puso a juí hasta los Brujos de Haití y a los<br />
Guardias de aquí, que vigilan la frontera.<br />
Con las lluvias tormentosas se botó hasta la Sopa y Dajabón se puso<br />
como un jabón de resbalosa. Hasta el Canal en Construcción se fue a<br />
pique con el Aluvión.<br />
Nuestra Miss Universo es una burla más de una versión absurda. Esos<br />
Diablos la tiran dura a la derecha.<br />
Nuestra representante, Mariana Dowing, que no habla Español, perdió<br />
tanto el control que no entro en el Top 20, o sea no clasificó para nada.<br />
El Certamen anual lo conquistó la nicaragüense Sheynnis Palacios.<br />
La catástrofe del vendaval nacional del 18 de noviembre, en nuestra<br />
capital fue de lamentar: vientos huracanados, derrumbes, muertos<br />
espantosas y heridos, así como, grandes inundaciones.<br />
Sobre las falla de Túnel a Desnivel de la Av. Máximo Gómez con 27 e<br />
Febrero había sido denunciado por el CODIA.<br />
El franco desconocimiento de la Soberanía de nuestro país marcha<br />
Viento en Popa por los lares de Haití.<br />
Nuestros vecinos y hermanos están siendo utilizados como Punta de<br />
Lanza los Estados Unidos.<br />
Adiós a la cultura nacional, típica y social de aquí.<br />
Burlas y desafíos cruzan a nado por el Río Masacre.<br />
Hay quienes confunden el oportunismo con el humanismo.<br />
Nada nos debe sorprender del Imperialismo Insolente.<br />
Noviembre siempre será un mes de luto para la historia dominicana, por<br />
los asesinatos inmisericorde en 1960 de las hermanas Mirabal y su<br />
conductor Rufino de la Cruz; y del Héroe y Mártir de la Patria Salvador<br />
Estrella Sadhalá.</p>
<p>EDITORIAL</p>
<p>TRANSCULTURACIÓN EN PIÉ</p>
<p>Hemos sido impactados de manera brusca y repentina<br />
por los efectos de una modernidad que nos sorprende<br />
como nación que carece de la preparación<br />
institucional para recibirla, asimilarla y sustentarla;<br />
sobre todo, porque no responde a nuestros propios<br />
procesos de evolución como sociedad. Como<br />
resultados del desfase que provocan estos cambios<br />
forzosos en nuestros estilos de vida, los antivalores se<br />
propagan deprisa entre las nuevas generaciones. La<br />
razón de esa alarmante situación consiste en que los<br />
apetitosos manjares del atractivo menú de<br />
entretenimientos y desviaciones, servido en la mesa<br />
estratégica de las distorsiones planificadas, distraen<br />
a la niñez y a la juventud en juegos y actividades<br />
dirigidas a sembrar en ellas el desinterés por las<br />
normas comunitarias y por el orden familiar<br />
tradicional. Estas son alteraciones que resultan de los<br />
procesos de transculturación programados, y de sus<br />
desafíos a las tradiciones, reglas y costumbres<br />
autóctonas que sustentaron por siglos la conducta<br />
social, histórica y cultural de nuestro pueblo. Esa<br />
gama novedosa, -pero extracurricular-, de<br />
conocimientos (adquiridos fuera de lugar y de tiempo),<br />
sin la debida supervisión del Estado, se constituye en<br />
modelo de referencia en la formación de las actitudes<br />
de los segmentos infantiles y juveniles pasando<br />
desapercibida por los adultos, cuyos procesos de<br />
socialización corresponden, lógicamente, a<br />
estándares culturales de los procesos históricos que<br />
anteceden a la programación de la transculturación en<br />
cuestión.</p>