Turno Libre

Miami capital comercial de América Latina

Durante décadas, Miami ha sido el destino preferencial de miles de cubanos que huían de la Revolución. Luego, con cada trauma político o económico, una ola de recién llegados latinoamericanos claramente identificable. Venezolanos huyendo de la inestabilidad política

Publicado: 22/01/2015

Miami capital comercial de América Latina

<p>Durante d&eacute;cadas, Miami ha sido el destino preferencial de miles de cubanos que hu&iacute;an de la Revoluci&oacute;n. Luego, con cada trauma pol&iacute;tico o econ&oacute;mico, una ola de reci&eacute;n llegados latinoamericanos claramente identificable. Venezolanos huyendo de la inestabilidad pol&iacute;tica antes y ahora del modelo bolivariano, miles de colombianos dejando su patria a causa de la violencia de narcos y paramilitares, otros tantos nicarag&uuml;enses que dejaron la guerra civil detr&aacute;s, haitianos despavoridos por el terror, la desesperanza, el terremoto y varias oleadas de dominicanos tratando de escapar de las devaluaciones, la pobreza,&nbsp; el desorden. De todas partes han venido y cada uno tiene una historia de horror supuesta o real que contar.</p>

<p>Miami, por los cubanos que desde el siglo XIX establecieron su presencia en Tampa y luego en gran medida por la llegada de cubanos a partir de 1959 fue la &uacute;nica ciudad en acoger una cantidad apreciable de profesionales en diferentes &aacute;reas, gente con experiencia pol&iacute;tica y administrativa, con conexiones, ambiciones y unida por la imposibilidad o por la decisi&oacute;n de no volver a su pa&iacute;s de origen. La idea de que los latinos pod&iacute;an disputarle el control de la ciudad o de la regi&oacute;n de Miami a los &ldquo;anglos&rdquo; debe haber nacido entre los cubanos por ese nivel de formaci&oacute;n profesional, la estabilidad econ&oacute;mica del primer exilio, las conexiones con el establishment y sobre todo por las circunstancias de una emigraci&oacute;n masiva, politizada en la que ech&oacute; ra&iacute;ces temprano la sospecha de que jam&aacute;s regresar&iacute;an a&nbsp; Cuba pese a la promesa de ese mismo exilio de lograrlo.</p>

<p>Los braceros mexicanos de Texas y California nunca hubieran podido ni siquiera imaginar lo que se plante&oacute; y logr&oacute; el exilio cubano en Miami. Las obreras dominicanas de Massachussets, los salvadore&ntilde;os de Washington, ni en sue&ntilde;os pod&iacute;an haberse planteado metas semejantes. Miami, pues, ha ido forjando una personalidad sui generis en el entorno urbano de los Estados Unidos y no precisamente por la presencia masiva de latinos condici&oacute;n que, en todo caso, est&aacute; presente en numerosas ciudades de California, Texas, Massachussetts y otros estados.</p>

<p>Toda esa enorme poblaci&oacute;n latina asentada en Miami hoy tiene un fuerte rechazo al pa&iacute;s y al entorno que dej&oacute; atr&aacute;s como un factor com&uacute;n de unificaci&oacute;n que es, generalmente, mas fuerte que la visi&oacute;n a futuro. El habitante promedio de Miami no se define por el amor a la ciudad ni al pa&iacute;s de acogida sino por el desamor por su pa&iacute;s, ciudad&nbsp; o regi&oacute;n de origen.</p>

<p>Una de las caracter&iacute;sticas que mas claramente diferencia la poblaci&oacute;n latina en el &aacute;rea de Miami de la que reside en Boston o Nueva York es la nostalgia o ausencia de ella. Los latinos del norte de los Estados Unidos, en su mayor&iacute;a gente de origen mas humilde y con escolaridad o formaci&oacute;n profesional inferior es mas propensa al recuerdo, la evocaci&oacute;n. &nbsp;Sufren resignados el desajuste&nbsp; ambiental permanente de vivir en un lugar que asumen de antemano que no pueden cambiar (aunque en esto est&aacute;n equivocados porque si que lo han cambiado) y con el cual, aunque logren adaptarse nunca llegan a establecer una relaci&oacute;n de identidad y pertenencia. A diferencia de Boston, por ejemplo, una parte de cuya poblaci&oacute;n se identifica con la historia de la ciudad y al menos de palabra comulga con los valores que profesa, nada de eso sucede en Miami, ciudad donde no hay otro Dios que el proyecto individual de cada cual. Para el habitante promedio de Miami, la famosa frase de J.F. Kennedy: &ldquo;No preguntes que puede hacer tu pa&iacute;s por ti, sino que puedes hacer t&uacute; por tu pa&iacute;s&rdquo; es, en el mejor de los casos, un mal chiste.</p>

<p>Lo que sucede en Miami es singular tambi&eacute;n porque:</p>

<p>1.-Cada nacionalidad ha construido o ha tratado de construir su propio ghetto definido, con fronteras, comidas, olores, conductas y una versi&oacute;n propia del pasado que desat&oacute; la decisi&oacute;n de emigrar. Naturalmente, ahora, este no es un rasgo exclusivo de esta ciudad pero si lo fue el esfuerzo intencional de sustraer influencia a los &ldquo;anglos&rdquo; para favorecer a los latinos como en efecto sucedi&oacute;.</p>

<p>2.-Cada nacionalidad y dentro de esta, cada generaci&oacute;n u oleada de emigrantes ha tra&iacute;do a la ciudad, y all&iacute; los ha implantado, cierto n&uacute;mero de vicios de manejo vial, conductas sociales, pr&aacute;cticas de negocio, niveles de ruido, manejo de basura etc. &nbsp;con lo que, una parte del proceso de &ldquo;americanizarse&rdquo; los individuos se mezcla con la &ldquo;latinoamericanizaci&oacute;n&rdquo; de la ciudad como entidad. Los dos procesos convergen y act&uacute;an en paralelo.</p>

<p>3.- Una parte no peque&ntilde;a de la cultura de la trampa, la informalidad y el desorden como se practica en Latinoam&eacute;rica aparece incorporada a la vida pol&iacute;tica y a las pr&aacute;cticas de negocio en Miami; una gran ciudad que contiene a todas las ciudades del continente mas con sus defectos que con sus virtudes.</p>

<p>4.- A pesar del efecto causado por los factores anteriores y en parte debido a esos mismos defectos, Miami es tambi&eacute;n una ciudad de gran vitalidad que se nutre constantemente de reci&eacute;n llegados de clase media, profesionales ambiciosos, resueltos y capaces, aventureros modernos y tambi&eacute;n, aunque en mucho menor medida, mafiosos, corruptos, torturadores y asesinos.</p>

<p>Miami ha sido una ciudad Republicana, adherida a las posiciones mas conservadoras del espectro pol&iacute;tico norteamericano &nbsp;donde la sagacidad y posicionamiento del exilio cubano original, consigui&oacute; para sus nacionales, condiciones &uacute;nicas de acogida y trato migratorio. Miami chantaje&oacute; con &eacute;xito y secuestr&oacute; parte de la pol&iacute;tica exterior de los Estados Unidos nunca a la escala de Israel pero ciertamente de forma notoria y por un largo periodo. Ahora, cuando empieza la etapa de normalizaci&oacute;n de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos una parte de la ciudad se lanzar&aacute; con indisimulada voracidad a buscar negocios y oportunidades en Cuba mientras otros grupos tratar&aacute;n de incidentarlo. De todos modos, lo mas importante parece ser la demostraci&oacute;n esperable de que Miami, mas que la sede del exilio cubano y de la derecha republicana&nbsp; que la han definido como ciudad, se consagra como la capital comercial de Am&eacute;rica Latina lo cual la har&aacute; menos cubana pero no por eso menos derechista.</p>

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