El cadáver tenía atados los pies y las manos
Publicado: 11/02/2015
<p>SANTIAGO. El comando regional Cibao Central de la Policía Nacional realiza las investigaciones en torno a la muerte de un joven haitiano que fue encontrado colgando de un árbol del parque Ercilia Pepín, de la calle Sabana Larga, a unos 50 metros de distancia del Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, de esta ciudad.</p>
<p>El coronel Damián Arias Matos, vocero policial, indicó que miembros del Departamento de Homicidios, conjuntamente con el representante del Ministerio Público, realizan las indagatorias al respecto.</p>
<p>El cadáver del joven, que tenía atados los pies y las manos, fue levantado por las autoridades correspondientes y enviado al Instituto Nacional de Patología Forense (INACIF), para fines de autopsia.</p>
<p>Extraoficialmente se informó que el haitiano respondía al nombre de Tulile, y que se dedicaba a limpiar zapatos en las inmediaciones del hospital Cabral y Báez y sectores aledaños.</p>
<p><strong>Queman Bandera Haitiana</strong></p>
<p>En otro hecho, comunitarios residentes en el sector Los Ciruelitos quemaron anoche la bandera de la República de Haití, al compás de: "Fuera los haitianos, si es guerra que quieren, guerra tendrán".</p>
<p>En esta ciudad, al igual que en Santo Domingo y otras regiones de la nación, existen comités o grupos antihaitianos, que se oponen a supuestos intentos de fusionar las dos naciones.</p>
<p>La hoja de vida de la generalidad de esos comunicadores, a los que pones comillas, es de probada incuestionable defensa de los mejores intereses de este país. Hemos sostenido una larga batalla por la democracia, el respeto a los derechos ciudadanos y de condena a los abusos que cometen las oligarquía nacionales al servicio de las grandes potencias, esos son nuestros enemigos, no los pobres ni los desheredados a los cuales defendemos y defenderemos en todas las circunstancias. Hemos costeado nuestra actividad con nuestro trabajo profesional y si algunos tenemos algún bien material este ha sido logrado gracias a nuestro talento.</p>
<p>En nuestra lucha por la decencia y justicia en este país, muchos hemos soportado persecuciones, exilio, cárceles y la negación del derecho al trabajo en las instituciones del Estado. Eso nos da una coraza física y moral que no la rasgan las amenazas y los pasquines irresponsables.</p>