Turno Libre

Radhamés Gómez P. Una vida dedicada a hacer el mejor de los periodismos

El periodismo ha sido para él la vida, su pasión, el amor predilecto. Persigue la noticia con arrebato casi enfermizo desde los tiempos en que no existían los celulares para dar seguimiento al reportero que cumplía su asignación en la calle.

Publicado: 27/10/2015

Radhamés Gómez P. Una vida dedicada a hacer el mejor de los periodismos

<p>El periodismo ha sido para &eacute;l la vida, su pasi&oacute;n, el amor predilecto. Persigue la noticia con arrebato casi enfermizo desde los tiempos en que no exist&iacute;an los celulares para dar seguimiento al reportero que cumpl&iacute;a su asignaci&oacute;n en la calle.</p>

<p>-&iexcl;Dime! &iquest;Qu&eacute; conseguiste? &iquest;Qu&eacute; dijo el hombre? &iquest;Hay muertos? &iquest;Ese diparate e&rsquo;lo que t&uacute; piensa que yo voy a publicar? &iexcl;No ombe, no sea t&uacute; pendejo, deja eso, te puede quedar por all&aacute;!- dec&iacute;a a periodistas que se las ingeniaban para llamar e informar sus novedades.</p>

<p>Cualquiera pensaba que le dar&iacute;a un infarto movi&eacute;ndose por todos los departamentos de los medios donde ha trabajado, espigado, enjuto, con el acento cibae&ntilde;o y la vehemencia por dar un palo u ofrecer una primicia que no le ha abandonado pese a llegar a ocupar la posici&oacute;n m&aacute;s alta como ejecutivo de la comunicaci&oacute;n: director.</p>

<p>Radham&eacute;s Virgilio G&oacute;mez Pep&iacute;n, quien este diciembre cumplir&aacute; 87 a&ntilde;os, es un caso excepcional de inteligencia. Abandon&oacute; los estudios en cuarto de secundaria y, sin embargo, domina las reglas gramaticales como un maestro y exhibe un estilo peculiar que cautiva tanto cuando hace opini&oacute;n como al redactar un reportaje. Maneja con sapiencia todos los g&eacute;neros period&iacute;sticos.</p>

<p>Ejemplos de su sello inconfundible como reportajista lo constituyeron sus trabajos sobre los sucesos de Palma Sola, el secuestro del coronel Crowley, la salida del pa&iacute;s de Juan Domingo Per&oacute;n o la masacre de los Palmeros en la autopista Las Am&eacute;ricas, entre otros.</p>

<p>Algunos atribuyen su ins&oacute;lito talento a la educaci&oacute;n que recibi&oacute; de su madre, su abuela, su padre. Ana Pep&iacute;n y Dolores Balc&aacute;cer, madre y abuela, fueron reconocidas maestras de Santiago, donde naci&oacute; el consagrado comunicador. Es adem&aacute;s, sobrino de la insigne educadora Ercilia Pep&iacute;n. Ram&oacute;n A. G&oacute;mez, su pap&aacute;, un eficiente secretario judicial, era culto, impetuoso lector, amante de los cl&aacute;sicos de la m&uacute;sica. Afirman que haber crecido en ese ambiente lo prepar&oacute; a tal grado que no necesit&oacute; m&aacute;s escuela pues ya era evidente su agudeza.</p>

<p>Otros aseguran que influyeron los estudios para ser sacerdote. Fue monaguillo e ingres&oacute; al Seminario Menor Padre Fantino, donde entr&oacute; en contacto con el lat&iacute;n, la filosof&iacute;a y la teolog&iacute;a. Su vocaci&oacute;n solo dur&oacute; dos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n estuvo en las aulas de la Academia Santiago.</p>

<p><strong>Historial period&iacute;stico.</strong>&nbsp;Entr&oacute; al peri&oacute;dico La Informaci&oacute;n en los a&ntilde;os 50 del siglo pasado a cubrir deportes y sociales. Comparti&oacute; este trabajo con la corresponsal&iacute;a de El Caribe. En 1956, gracias a la intervenci&oacute;n de Rafael Herrera comenz&oacute; en este peri&oacute;dico como redactor, pero en la capital.</p>

<p>En la tiran&iacute;a debi&oacute; demostrar su pericia con el dictador que pr&aacute;cticamente ordenaba, dirig&iacute;a y decid&iacute;a las cr&oacute;nicas a publicar y hasta las fotos. Se le hac&iacute;a m&aacute;s engorroso el ejercicio porque le asignaron como fuente el Palacio Nacional. Acompa&ntilde;&oacute; al tirano en sus recorridos hasta que este fue ajusticiado.</p>

<p>En la democracia regres&oacute; a Santiago para dirigir La Verdad, de Uni&oacute;n C&iacute;vica Nacional, y tambi&eacute;n fund&oacute; el semanario Lea, de distribuci&oacute;n gratuita.</p>

<p>Retorn&oacute; a El Caribe en el a&ntilde;o 1962 y gan&oacute; fama con sus reportajes, generalmente publicados en primera plana.</p>

<p>En 1964 fue asistente de Rafael Herrera en List&iacute;n Diario, luego lo nombraron jefe de redacci&oacute;n de El Caribe, donde le sorprendi&oacute; la guerra de 1965. El matutino fue cerrado y G&oacute;mez regres&oacute; a Santiago junto a Vilma S&aacute;nchez, con quien se hab&iacute;a casado en 1951, y sus dos primeros hijos.</p>

<p>En 1966 entr&oacute; al vespertino El Nacional, fundado por Rafael Molina Morillo, su propietario, y dirigido por Freddy Gat&oacute;n Arce.</p>

<p>G&oacute;mez Pep&iacute;n, Juan Jos&eacute; Ayuso y Francisco &Aacute;lvarez Castellanos integraban la mesa de redacci&oacute;n del vespertino que recibi&oacute; inmediata acogida denunciando los abusos del gobierno balaguerista.</p>

<p>Como represalia, la pensi&oacute;n donde resid&iacute;a fue allanada. Los agentes encontraron pertrechos de la revoluci&oacute;n. Le acusaron de tr&aacute;fico de armas y lo encarcelaron. La presi&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n determin&oacute; su libertad.</p>

<p>El Nacional se erigi&oacute; en mediador, a veces protector de la izquierda perseguida. Dicen que lleg&oacute; a ocultar algunos de sus miembros. Estos roles motivaron opresi&oacute;n del r&eacute;gimen hacia el comunicador. En 1973 Balaguer impidi&oacute; que &eacute;l y su colega Silvio Herasme, que hab&iacute;an viajado a Cuba, entraran al pa&iacute;s.</p>

<p>Tan eficaces como las de El Nacional fueron las campa&ntilde;as contra el terror que lider&oacute; desde la radio. Dirigi&oacute; Noti Tiempo, en Radio Comercial y estando all&iacute; se produjo el desembarco del coronel Caama&ntilde;o por Playa Caracoles. Fue contactado para que junto al obispo Hugo Polanco Brito gestionara el asilo de Toribio Pe&ntilde;a J&aacute;quez, Hamlet Hermann y Claudio Caama&ntilde;o, sobrevivientes.</p>

<p>Ese a&ntilde;o, siendo director de La Noticia, traslad&oacute; a Par&iacute;s al guerrillero Manfredo Casado Villar a quien no le permit&iacute;an abandonar la embajada de M&eacute;xico donde llevaba asilado m&aacute;s de un a&ntilde;o y forz&oacute; su partida con el secuestro del hijo del diplom&aacute;tico.</p>

<p>Fue director de El Sol desde su fundaci&oacute;n en Santiago en 1974.</p>

<p>En 1977 dirigi&oacute; el noticiario de Radio Popular.</p>

<p>Desde 1979, cuando Jos&eacute; Luis Corripio adquiri&oacute; Publicaciones &iexcl;Ahora! y a&uacute;n en la emisora, asumi&oacute; la direcci&oacute;n de la revista &iexcl;Ahora! En 1982 lo nombraron subdirector de El Nacional, que dirig&iacute;a Mario &Aacute;lvarez Dugan, y en el a&ntilde;o 1988 ocup&oacute; la direcci&oacute;n, hasta el presente.</p>

<p><strong>El ser humano.</strong>&nbsp;Tan apasionado como con el periodismo lo es con la familia y durante a&ntilde;os lo fue con las mujeres y el alcohol. A este &uacute;ltimo le dijo adi&oacute;s en 1974 apadrinado por Mario Emilio P&eacute;rez, quien lo introdujo en Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos.</p>

<p>Adem&aacute;s de su primer matrimonio con Vilma, de quien enviud&oacute; en 1966, Radham&eacute;s, que tambi&eacute;n fue piloto, estuvo casado con Mercedes Navarro y con Marcia Liz Castellanos. Su esposa actual es Cornelia Margarita Torres, autora de una amplia biograf&iacute;a sobre su c&oacute;nyuge. Sus hijos son Radham&eacute;s y Ram&oacute;n Euclides G&oacute;mez S&aacute;nchez; C&eacute;sar Rafael G&oacute;mez Navarro, Ana Patricia y Laura G&oacute;mez Liz y Orlando y Adriana G&oacute;mez Torres. Asimismo es el padre de un considerable n&uacute;mero de periodistas que aprendieron con &eacute;l a enfrentar los riesgos de ser reportero, el arte de escribir y de rastrear la noticia.</p>

<p>Nacido el 14 de diciembre de 1927, Radham&eacute;s es el hermano de Euclides, Danae, Ileana, Pastora y Teresita.</p>

<p>Es ocurrente, solidario, sensible ante el dolor ajeno, cumplidor en extremo con su trabajo.</p>

<p>Ha tratado a todos los presidentes dominicanos desde Trujillo, a pol&iacute;ticos, dictadores extranjeros, expedicionarios antitrujillistas que sobrevivieron a la barbarie del r&eacute;gimen o a v&iacute;ctimas en desgracia de la dictadura. Porque a &eacute;l le asignaban las entrevistas y los hechos de trascendencia. Es que ayer como hoy, y pese a sus posiciones ejecutivas, Radham&eacute;s G&oacute;mez Pep&iacute;n siempre ser&aacute; el reportero estrella.</p>

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