Turno Libre

Un momento histórico

He vivido para verlo. Me emocione al ver llegar al US # 1 al aeropuerto José Martí. En él llegaba a Cuba, después de 88 años, un presidente norteamericano actuante.

Publicado: 22/03/2016

Un momento histórico

<p><strong>Hugo Guilliani</strong></p>

<p>He vivido para verlo. Me emocione al ver llegar al US # 1 al aeropuerto Jos&eacute; Mart&iacute;. En &eacute;l llegaba a Cuba, despu&eacute;s de 88 a&ntilde;os, un presidente norteamericano actuante.</p>

<p>El presidente Barack Obama y su familia bajaron por la escalerilla del avi&oacute;n y pisaron tierra cubana. Los recib&iacute;a el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodr&iacute;guez quien estaba acompa&ntilde;ado de una reducida delegaci&oacute;n de funcionarios cubanos. Un ramo de rosas blancas le fue entregado a Obama. Pens&eacute; si Fidel Castro estar&iacute;a viendo esas im&aacute;genes y note que Ra&uacute;l Castro no estaba en el aeropuerto. Los s&iacute;mbolos me&nbsp; comenzaron a indicar que se ejecutar&iacute;a un sencillo protocolo durante la visita de Obama a Cuba. No ser&iacute;a la visita del Presidente del pa&iacute;s m&aacute;s poderoso del mundo y m&aacute;s bien se deseaba proyectar la de un hombre que buscaba lograr una nueva era en las relaciones de su pa&iacute;s con Cuba.</p>

<p>Llov&iacute;a en el Jos&eacute; Mart&iacute; y la Bestia Negra portando las dos banderas (el limousine presidencial) se acerc&oacute; para transportar a su due&ntilde;o hacia la Habana.</p>

<p>Me emocione al ver esas im&aacute;genes. Alguna vez en mi vida pens&eacute; que no llegar&iacute;a a ver esto. Conozco a Cuba desde mis tiempos universitarios. Es decir antes, durante y despu&eacute;s de Fidel Castro. A Cuba la he visitado como estudiante en los a&ntilde;os cincuenta para disfrutar de sus encantos. Igualmente lo hice como simple ciudadano para poder conocer de su realidad econ&oacute;mica en los ochenta y luego en el 2002 como Ministro de Comercio&nbsp; para lograr acuerdos entre nuestros gobiernos.</p>

<p>&nbsp;Record&eacute;: mis viajes en el ferri desde Cayo Hueso a la Habana, la llegada de Castro al poder, el &eacute;xodo hacia la Florida y la gradual transformaci&oacute;n de la ciudad de Miami que era donde estudiaba. Me vinieron tambi&eacute;n recuerdos tristes al evocar a los compa&ntilde;eros de clase que murieron en el desembarco de Bah&iacute;a de Cochinos.</p>

<p>He vivido para ver y estudiar a la Cuba de los a&ntilde;os cincuenta hasta el presente. Me pregunte si ha valido la pena el sacrificio que ha tenido que hacer el pueblo cubano en estos 57 a&ntilde;os bajo el r&eacute;gimen de Castro. La verdad es que no lo s&eacute;. Pero si s&eacute; que haber sobrevivido a la hostilidad norteamericana durante todo ese tiempo es algo asombroso y que solo un gran estratega pudo haberlo logrado. Garc&iacute;a M&aacute;rquez una vez dijo que la virtud de Fidel Castro era haber sido un gran idealista pero que quiz&aacute;s eso era tambi&eacute;n su mayor defecto.</p>

<p>Cuando se alejaba la caravana que transportaba al Presidente Obama hacia la Habana y CNN terminaba el programa, pens&eacute; en mi pa&iacute;s, e hice comparaciones con Cuba. Medite sobre lo que debemos hacer frente al proceso que se desarrollara y el impacto que eso tendr&aacute; sobre nosotros. Fue en ese momento que me dije a mi mismo: Hugo, no te quejes hemos avanzado en t&eacute;rminos de tener una democracia que es una de las m&aacute;s largas y sin interrupciones en el hemisferio occidental. Aun as&iacute; me dije, no me siento conforme y seguimos teniendo un pa&iacute;s desigual y las libertades que disfrutamos las vamos a perder si no despertamos del proceso de banalizaci&oacute;n colectiva en que actualmente estamos inmersos.</p>

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