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Cultura, Política

Cultura, Política En 1975 los jefes militares provocaron peligrosa crisis al oponerse a decisión del presidente Balaguer

Publicado: 20/03/2017

Cultura, Política

<p>Durante el per&iacute;odo&nbsp; de los &ldquo;doce a&ntilde;os de gobierno del doctor Joaqu&iacute;n Balaguer&rdquo; el pa&iacute;s vivi&oacute; innumerables coyunturas, en las que la poblaci&oacute;n se mantuvo en sobresaltos y a las expectativas de cambios pol&iacute;ticos, que iban desde conflictos a lo interno del partido de gobierno y de las fuerzas armadas, intentos de agrupaciones de izquierda para impulsar la guerra de guerrilla, las muertes violentas de personalidades de la prensa y de la oposici&oacute;n, secuestros de diplom&aacute;ticos y la ocupaci&oacute;n, por guerrilleros urbanos, de por lo menos una sede diplom&aacute;tica.</p>

<p><img src="http://cdn.c.photoshelter.com/img-get/I00005IXk.zEuCok/s/500/I00005IXk.zEuCok.jpg" style="float:right; height:500px; width:457px" /></p>

<p>POrtada del vespertino Ultima Hora sobre la renuncia de los jefes militares</p>

<p>En todos esos a&ntilde;os fueron de mucha tensi&oacute;n para las autoridades los de 1970, 1972, 1973 y 1975. Este &uacute;ltimo, estuvo marcado desde principios por situaciones que mostraban las dificultades y debilidades que afectaban al gobierno: la muerte del periodista Orlando Mart&iacute;nez el 17 de marzo, el asaltos a varias sucursales bancarias dirigidas por el &ldquo;Grupo Rubirosa&rdquo;,&nbsp; el desembarco, en afanes guerrilleras, de varios izquierdistas encabezados por Claudio Caama&ntilde;o a principios de junio, y el secuestro de empresarios de los m&aacute;s importantes del pa&iacute;s en el mes de octubre. Especialmente fue una situaci&oacute;n de cuidado para el gobierno, la crisis militar del 7 de mayo que eclosion&oacute; luego del nombramiento del general Neit Nivar Seijas como jefe de la Polic&iacute;a Nacional.&nbsp;</p>

<p>La desobediencia militar puso en juego la gobernabilidad del presidente Balaguer el 7 de mayo de 1975, cuando todav&iacute;a la sociedad dominicana se encontraba alarmada ante el asesinato del periodista Orlando Mart&iacute;nez el 17 de marzo, hecho que apuntaba hacia los &ldquo;incontrolables&rdquo; enquistados en las Fuerzas Armadas, aunque Balaguer hac&iacute;a malabares por revertir esa percepci&oacute;n, llegando a&nbsp; se&ntilde;alar a dirigentes de izquierda y del Partido de la Liberaci&oacute;n Dominicana de estar vinculado a la muerte del periodista, aunque luego se comprob&oacute; que los criminales forman parte de un grupo de militares amparado en la impunidad brindada por el r&eacute;gimen.</p>

<p>La crisis militar pareci&oacute; ser parte de las contradicciones que por a&ntilde;os hab&iacute;an mantenido&nbsp; los grupos de militares relacionados con el general Enrique P&eacute;rez y P&eacute;rez y el general Neit Nivar Seijas, las que Joaqu&iacute;n Balaguer utilizaba como estrategia para sortear los problemas en las Fuerzas Armadas y mantenerse como gobernante. Era evidente, dependiendo de los nombramientos en los principales mandos del estamento militar, cu&aacute;l de los dos grupos se encontraba en ascenso y recib&iacute;a todos los favores del gobierno, o se encontraba en declive y hab&iacute;a ca&iacute;do en desgracia frente al mandatario.&nbsp;</p>

<p>Recu&eacute;rdese la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de los generales en permanentes conflictos de grupos, cuando el presidente removi&oacute; de la jefatura de la Polic&iacute;a Nacional a P&eacute;rez y P&eacute;rez y en su lugar fue posicionado el general Nivar Seijas, en 1972. La disoluci&oacute;n de La Banda, que se acusaba de estar patrocinada por el jefe policial, le toc&oacute; a Neit Nivar y aunque pol&iacute;ticamente esto pareci&oacute; ser del agrado de la poblaci&oacute;n, lo cierto que los cambios hechos por&nbsp; el mandatario m&aacute;s que fortalecer a uno de los bandos, como indirectamente sucedi&oacute;, lo que hizo fue consolidar su propia condici&oacute;n de gobernante y de paso favorecer a P&eacute;rez, golpeando los intereses pol&iacute;ticos, que los tenia, de general Neit Nivar. Con la actuaci&oacute;n contra La Banda, el grupo del hombre fuerte de San Crist&oacute;bal entraba en contradicci&oacute;n con el presidente, quien, de acuerdo a Brian J. Bosch en su libro sobre los militares dominicanos, hab&iacute;a dado luz verde &ldquo;al moreno&rdquo; para desarrollar su criticada pol&iacute;tica de contrainsurgencia basada en la represi&oacute;n y el crimen.</p>

<p><img src="http://cdn.c.photoshelter.com/img-get/I0000ReB5RSKSrds/s/500/I0000ReB5RSKSrds.jpg" style="float:right; height:500px; width:475px" /></p>

<p>Comunicado de las Fuerzas Armadas apoyando a Balaguer</p>

<p>La rivalidad militar era cotidiana y lo acontecido en mayo de 1975 evidenciaba la delicada situaci&oacute;n, que pudo haber degenerado en un escenario inmanejable para el presidente.&nbsp; Para ese a&ntilde;o, ya los oficiales que anteriormente se tuvieron vinculados al general El&iacute;as Wessin, que fue hombre fuerte del sector de la Fuerza A&eacute;rea de San Isidro, hab&iacute;an perdido influencia entre los militares; pero no se pod&iacute;a decir lo mismo de Neit y P&eacute;rez, generales que daban signos de verdadera enemistad.</p>

<p>La crisis estall&oacute; el 7 de mayo, cuando el doctor Joaqu&iacute;n Balaguer tom&oacute; la inesperada decisi&oacute;n de nombrar como jefe de la Polic&iacute;a Nacional al general Nivar Seijas, provocando la inmediata reacci&oacute;n negativa del grupo contrario, que aparentemente reaccion&oacute; sin medir las consecuencias.</p>

<p>De acuerdo al periodista An&iacute;bal de Castro, la &ldquo;designaci&oacute;n de Neit Rafael Nivar Seijas en la jefatura de la Polic&iacute;a caus&oacute; hoy gran sorpresa, incluso en las filas oficiales, tras varios a&ntilde;os en que las estrellas del mayor general parecieron tener menos fulgor que nunca. De inmediato, el nombramiento de Nivar Seijas fue visto como parte de un proceso emprendido por el Presidente Balaguer para robustecer su base de apoyo pol&iacute;tico y equilibrar el poder militar&rdquo;.</p>

<p>Los altos oficiales, obviamente disgustados por lo que parec&iacute;a ascenso del grupo contrario, se insubordinaron contra la decisi&oacute;n del presidente y mediante carta del 9 de mayo, presentaron p&uacute;blicas renuncias a sus altos cargos militares. La carta, que fue entregada por ellos a la prensa, estaba firmada por el Almirante Ram&oacute;n Emilio Jim&eacute;nez hijo, Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, el general Enrique P&eacute;rez y P&eacute;rez, Jefe de Estado Mayor del Ej&eacute;rcito Nacional y el general de Brigada Salvador Lluberes Montas, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza A&eacute;rea.&nbsp; Tambi&eacute;n fue firmada por el comodoro Logro&ntilde;o Cont&iacute;n, Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra; alegando los renunciantes que no estaban de acuerdo con la decisi&oacute;n del doctor Balaguer.</p>

<p>El texto de la renuncia, dirigida y entregada expresamente al presidente Balaguer, dej&oacute; percibir una actitud de insubordinaci&oacute;n que no ten&iacute;a precedente en las relaciones con el mandatario: &ldquo;Excelent&iacute;simo Se&ntilde;or Presidente: Respetuosamente, hacemos llegar a Vuestra Excelencia nuestra decisi&oacute;n de renunciar, a partir de este momento, de los secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, Jefe de Estado Mayor de la Marina de Guerra y Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aero Dominicana, respectivamente, por no estar de acuerdo con decisiones que han sido tomadas &uacute;ltimamente&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;En&nbsp; r&aacute;pidas decisiones&mdash;dice el peri&oacute;dico Ultima Hora&mdash;el Presidente Balaguer emiti&oacute;&nbsp; dos decretos, marcados con los n&uacute;meros 850 y 851, designando al coronel piloto Renato R. Malag&oacute;n Montesanos en la jefatura de las Fuerza A&eacute;rea y al comodoro Francisco Javier Rivera Caminero en igual posici&oacute;n, en la Marina de Guerra&rdquo; en sustituci&oacute;n de los renunciantes. Con el decreto 852 el presidente nombr&oacute; en la jefatura del Estado Mayor de la Fuerza A&eacute;rea al coronel Mario Imbert McGregor. Adem&aacute;s, Balaguer se auto design&oacute; Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, procediendo a tomar un conjunto de medidas de control militar, en las que el sector de Nivar fue de fundamental apoyo. La inveros&iacute;mil coyuntura dio paso a la reuni&oacute;n de los m&aacute;s importantes oficiales de las Fuerzas Armadas y la Polic&iacute;a Nacional, para dar muestras de su adhesi&oacute;n&nbsp; y solidaridad con el presidente de la Rep&uacute;blica y rechazar la actitud de los altos oficiales.<img src="http://cdn.c.photoshelter.com/img-get/I0000aL.puM0cfDc/s/500/I0000aL.puM0cfDc.jpg" style="float:right; height:500px; width:487px" /></p>

<p>El presidente Balaguer dio muestras de su habitual frialdad en coyunturas parecidas y se mantuvo inmutable en sus labores cotidianas, pero sin dejar de asumir la responsabilidad en todos los detalles relacionados con la crisis, lo que se manifest&oacute; en los r&aacute;pidos cambios en la estructura militar y en las adhesiones de simpat&iacute;a y apoyo dado por todos los oficiales del r&eacute;gimen, lo que se expres&oacute; en un comunicado publicado en la prensa del domingo 11 de mayo, en el que se hizo contar, de acuerdo al peri&oacute;dico El Caribe, que los militares apoyaban de manera incondicional e invariable, las disposiciones del jefe de Estado &ldquo;tanto en el pasado como en el futuro&rdquo;.</p>

<p>La crisis finaliz&oacute;&nbsp; cuando los generales renunciantes asumieron la actitud sumisa de los derrotados, llegando el general P&eacute;rez Y P&eacute;rez a decir, luego de aceptar ocupar el cargo, considerado de poca importancia, de Secretario de Interior y Polic&iacute;a: que las razones de su posici&oacute;n ya hab&iacute;an desaparecidos y que &eacute;l consideraba al presidente Balaguer como &ldquo;su padre&rdquo;.&nbsp;</p>

<p>En aquella coyuntura corrieron rumores de que la insubordinaci&oacute;n pudo trascender a situaciones m&aacute;s peligrosas, pero esto no pas&oacute; de simples amaracos&nbsp; en los que nuevamente uno de los grupos de militares ca&iacute;a en desgracia y obligado a arrodillarse ante el mandatario, mientras les mostraba una vez m&aacute;s que ellos, los renunciantes, eran simples piezas del ajedrez pol&iacute;tico-militar y &eacute;l, el verdadero poder en su gobierno de los &ldquo;doce a&ntilde;os&rdquo;.</p>

<p>(Para este articulo fueron utilizadas, entre otras fuentes, las siguientes: &ldquo;Nivar Seijas pasa PN; hacen otros cambios&rdquo;, El Caribe, 8 de mayo 1975 ; &ldquo;Renuncian todos los jefes militares&rdquo;, Ultima Hora, 10 de mayo 1975; &ldquo;Cambio en la PN, disuelven tres departamentos&rdquo;,&nbsp; Ultima Hora, 10 de mayo 1975; &ldquo;Expresan apoyo cambios militares&rdquo;, El Caribe, 12 de mayo 1975, y&nbsp; Brian J. Bosch, Balaguer y los militares dominicanos, Santo Domingo, Fundaci&oacute;n Cultural Dominicana, 2010).&nbsp;</p>

<p><img src="http://cdn.c.photoshelter.com/img-get/I0000r9MppDNgeEI/s/500/I0000r9MppDNgeEI.jpg" style="height:821px; width:728px" /></p>

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