Turno Libre

Juan Pablo Duarte, el héroe reverenciado y detractado

Hoy la nación conmemora el 205 aniversario del natalicio del ideólogo de la Independencia Nacional, y mañana se inicia la celebración del Mes de la Patria con diversos actos

Publicado: 26/01/2018

Juan Pablo Duarte, el héroe reverenciado y detractado

<p>SANTO DOMINGO. Ninguno de los altos pr&oacute;ceres de Am&eacute;rica que, en su lucha por la libertad se agigantaron, ha sido tan detractado y tan injustamente negado como Juan Pablo Duarte, en vida y en muerte&rdquo;, escribi&oacute; el historiador Vetilio Alfau Dur&aacute;n, considerado por su hom&oacute;logo Juan Daniel Balc&aacute;cer como uno de los profundos conocedores del proceso hist&oacute;rico del pueblo dominicano.</p>

<p>Aunque mayoritariamente el legado de Duarte es resaltado, en la actualidad, como ocurri&oacute; en el pasado, suelen alzarse voces que cuestionan su trayectoria y sus aportes en el forjamiento de la patria dominicana.</p>

<p>En la obra &ldquo;Vicisitudes de Juan Pablo Duarte&rdquo;, Balc&aacute;cer escribi&oacute;: &ldquo;Duarte es un singular ejemplo de devoci&oacute;n y entrega de la libertad de nuestro pueblo: por los riesgos y peligros que afront&oacute; en el decurso de esa lucha redentora; por los innumerables obst&aacute;culos que super&oacute; a lo largo del proceso independentista; por el alto precio pol&iacute;tico y militar que pag&oacute; al no brindarse para que su liderazgo se convirtiera en fuente de discordia entre sus compatriotas, y, sobre todo, por el injusto olvido al que fueron relegadas su vida y su obra p&uacute;blica, por virtud del caudillismo y el desmedido culto a la personalidad imperantes en la sociedad dominicana desde los tiempos de la Primera Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo;.</p>

<p>El autor, presidente de la Comisi&oacute;n Permanente de Efem&eacute;rides Patria, record&oacute; que el destierro fue el precio m&aacute;s alto que Duarte y su familia pagaron por su vertical posici&oacute;n nacionalista.</p>

<p>&ldquo;Sin embargo, no fueron los haitianos quienes expatriaron al Padre de la Patria, sino un grupo de sus propios por quienes tambi&eacute;n luch&oacute; para que vivieran al amparo de r&eacute;gimen republicano y aut&eacute;nticamente democr&aacute;tico&rdquo;, precis&oacute;.</p>

<p>Desde la perspectiva del historiador, &ldquo;esa amargura debi&oacute; tener un severo impacto en la psiquis del Patricio y, probablemente, origin&oacute; una profunda depresi&oacute;n que le indujo a mantenerse aislado del pa&iacute;s durante cuatro lustros&rdquo;.</p>

<p>Obra independentista</p>

<p>Debido a que tuvo que exiliarse, dada la persecuci&oacute;n a que lo someti&oacute; el r&eacute;gimen haitiano, sin la presencia f&iacute;sica de Duarte se produjo la declaraci&oacute;n de la Independencia Nacional la noche del 27 de febrero de 1844.</p>

<p>Entonces, la amurallada ciudad de Santo Domingo se conmovi&oacute; al estallar el trabucazo disparado por el pr&oacute;cer Mat&iacute;as Ram&oacute;n Mella ante las personas congregadas para presenciar el acontecimiento que cambi&oacute; el rumbo de la vida isle&ntilde;a.</p>

<p>Con aquel acto heroico culminaban varios a&ntilde;os de trabajo arriesgado, emprendido por una joven generaci&oacute;n encabezada por Duarte y Diez, quien organiz&oacute; la resistencia contra la dominaci&oacute;n haitiana con la fundaci&oacute;n de La Trinitaria y otras sociedades, las cuales le permitieron encauzar el descontento provocado por el poder&iacute;o de 22 a&ntilde;os.</p>

<p>Aunque el inspirador de la liberaci&oacute;n de la parte Este de la isla no estuvo presente en el acto, tuvo un papel notable Francisco del Rosario S&aacute;nchez. All&iacute; mismo, despu&eacute;s de que el patriota pronunci&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;Dios, patria y libertad&rdquo;, los presentes exclamaron &ldquo;&iexcl;Viva Juan Pablo Duarte!&rdquo;, recordando al ide&oacute;logo de la separaci&oacute;n.</p>

<p>Tras la proclamaci&oacute;n de la Independencia, empez&oacute; para Duarte el calvario que lo llev&oacute; a la c&aacute;rcel del gobierno satanista y luego a un prolongado exilio.</p>

<p>Balc&aacute;cer record&oacute; que a partir de septiembre de 1844 &ldquo;el nombre de Duarte devino sin&oacute;nimo de palabra infame y, por virtud del personalismo que entonces imper&oacute; en el pa&iacute;s, durante 40 a&ntilde;os no se le mencion&oacute; ni reconoci&oacute; m&eacute;rito alguno&rdquo;.</p>

<p>Seg&uacute;n plante&oacute; el historiador Jos&eacute; Chez Checo, en el libro &ldquo;Duarte revisitado&rdquo;, el h&eacute;roe &ldquo;ha sido el dominicano m&aacute;s excelso que ha nacido en lo que hoy es Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo;.</p>

<p>&ldquo;Fue un visionario, un gran estratega, y un humanista cuyo gran valor esencial fue confiar en que los dominicanos eran capaces de constituirse en un estado libre, soberano e independiente, contrario a muchos otros que pregonaban que eso no era posible y que, por tanto, el pa&iacute;s deb&iacute;a cobijarse bajo la sombra, ya en forma de protectorado ya de anexi&oacute;n, de pa&iacute;ses como Francia, Espa&ntilde;a, Inglaterra o Estados Unidos&rdquo;, dijo el autor.</p>

<p><img src="https://estatico3.diariolibre.com/binrepository/655x369/28c0/600d369/none/10904/HTPT/image_content_9443388_20180125124745.jpg" /></p>

<p>Im&aacute;genes de Duarte</p>

<p>En el libro &ldquo;<a href="http://www.7dias.com.do/destacada/2013/12/04/i153255_con-espejos-duarte-pablo-mella-interpela-historiografia-sobre-padre-patria.html#.WmoaZajiaUk" target="_blank">Los espejos de Duarte</a>&rdquo;, Pablo Mella hace minuciosos an&aacute;lisis sobre las estrategias discursivas a trav&eacute;s de las cuales se han proyectado las diversas im&aacute;genes del pr&oacute;cer.</p>

<p>&ldquo;Existe suficiente evidencia documental y consenso historiogr&aacute;fico para afirmar que Duarte fue un desconocido para el conjunto de la sociedad dominicana hasta 1884. Adem&aacute;s de algunos de sus familiares, especialmente su hermana Rosa Duarte, solamente un grupo de letrados &mdash;capitale&ntilde;os para m&aacute;s se&ntilde;as&mdash; manten&iacute;a un recuerdo de su persona y lo consideraba el &ldquo;Padre de la Patria&rdquo;, afirm&oacute; el sacerdote y doctor en filosof&iacute;a</p>

<p>El autor de la obra, laureada con el Premio Anual de Ensayo 2013, afirm&oacute; que esos letrados, entre los que menciona a Jos&eacute; Gabriel Garc&iacute;a, Fernando Meri&ntilde;o, Emiliano Tejera, F&eacute;lix Mar&iacute;a del Monte y Federico Henr&iacute;quez y Carvajal, decidieron &ndash;en la primera mitad de la d&eacute;cada de los 80 del siglo XIX&ndash; articular una campa&ntilde;a de construcci&oacute;n de la imagen de Duarte como &uacute;nico padre de la patria dominicana&rdquo;.</p>

<p>Argument&oacute; que en esa tentativa esos eruditos padecieron la resistencia de parte de otros actores pol&iacute;ticos del momento hasta cierto punto m&aacute;s influyentes que ellos, lo que ocasion&oacute; en la historiograf&iacute;a dominicana oficial el inicio de la conocida &ldquo;cr&iacute;tica hist&oacute;rica&rdquo;, que Roberto Cass&aacute;, en sus reflexiones metahist&oacute;ricas sobre el mismo asunto, denomina de manera m&aacute;s acuciosa &ldquo;revisionismo hist&oacute;rico&rdquo;.</p>

<p>Vida del pr&oacute;cer</p>

<p><img src="https://estatico2.diariolibre.com/binrepository/655x369/28c0/600d369/none/10904/VOPT/image_content_9443832_20180125134855.jpg" /></p>

<p>Juan Pablo naci&oacute; el 26 de enero de 1813 y fue bautizado el 4 de febrero del mismo a&ntilde;o en la iglesia de Santa B&aacute;rbara, en Santo Domingo. Era hijo de Juan Jos&eacute; Duarte y de la se&ntilde;ora Manuela Diez.</p>

<p>La amplia historiograf&iacute;a sobre el patriota cuenta que gran parte de su formaci&oacute;n acad&eacute;mica e intelectual fue de car&aacute;cter particular. La instrucci&oacute;n primaria la obtuvo en el hogar y despu&eacute;s en una escuela del profesor Manuel Aybar.</p>

<p>&ldquo;Ya adolescente recibi&oacute; instrucci&oacute;n privada, lo mismo en idiomas que en Filosof&iacute;a, Derecho Romano y otras disciplinas sociales, a cargo de reconocidos profesores e intelectuales de la talla de Augusto Brouard, Mr. Groot, Manuel Mar&iacute;a Valencia y, muy en especial, del doctor Juan Vicente Moscoso, quien fuera rector de la Universidad de Santo Domingo, que fue clausurada por los haitianos a poco de comenzar el per&iacute;odo llamado Dominaci&oacute;n Haitiana&rdquo;, expres&oacute; Balc&aacute;cer en el libro &ldquo;Duarte revisitado&rdquo;.</p>

<p>El prosista se&ntilde;ala que Duarte leg&oacute; a la posteridad unos escasos escritos (pues casi todos sus papeles tuvieron que ser destruidos cuando en 1843 fue perseguido por los haitianos) a trav&eacute;s de los cuales se evidencian di&aacute;fanamente la solidez y contundencia de sus concepciones pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicas, gracias a las cuales estructur&oacute; lo que suele denominarse como el pensamiento pol&iacute;tico de Duarte.</p>

<h2>&ldquo;Duarte fue un hombre en el sentido normal de la palabra: enamorado, amante y suponemos que apasionado. No procre&oacute; descendencia conocida, porque como otros grandes aut&eacute;nticos revolucionarios, consagr&oacute; su vida a la causa nacional, la que absorbi&oacute; sus otros aspectos familiares&rdquo;. Jos&eacute; Miguel Soto Jim&eacute;nez.</h2>

<p>&ldquo;Cosas de la carne&rdquo;</p>

<p>Acerca de la vida del pr&oacute;cer, el autor Miguel Soto Jim&eacute;nez ha expresado: &ldquo;&iquest;Era bailador el Patricio como Bol&iacute;var o Mon C&aacute;ceres? &iquest;Le gustaban los tragos, como se dice de Mella o Florentino? &iquest;Las cosas finas, como a Washington? &iquest;Era muy enamorado, como S&aacute;nchez, Perdomo, Jefferson o el mismo Libertador?&rdquo;</p>

<p>&ldquo;A nosotros no nos cabe duda de que Duarte sent&iacute;a gran atracci&oacute;n por el bello sexo, no s&oacute;lo por lo que se habla de las novias de Duarte en los apuntes de su hermana Rosa, quien cuida la memoria de su hermano defendi&eacute;ndolo contra los prejuicios de su &eacute;poca, en la cual las mujeres eran tan recatadas que, teniendo la vocaci&oacute;n de cript&oacute;gamas, sol&iacute;an serlo m&aacute;s si eran como las &ldquo;jamonas&rdquo; de otros tiempos&rdquo;, ha argumentado en el mencionado texto &ldquo;Duarte Revisitado&rdquo;.</p>

<p>El exsecretario de las Fuerzas Armadas expres&oacute; que por eso Rosa Duarte habla con cuidado de los amores de su hermano.</p>

<p>&ldquo;Cabe pensar en c&oacute;mo fueron los amores clandestinos de Duarte en San Jos&eacute; de los Llanos o el fogarat&eacute; que se siente en las l&iacute;neas de su ensayo de diario en Alemania, cuando habla de esas mujeres rubias cuya alusi&oacute;n sin duda alguna descompone su pretendida indiferencia por esas cosas banales de la carne&rdquo;, agreg&oacute;.</p>

<p>Manifest&oacute;, adem&aacute;s: &ldquo;Duarte fue un hombre en el sentido normal de la palabra: enamorado, amante y suponemos que apasionado. No procre&oacute; descendencia conocida, porque como otros grandes aut&eacute;nticos revolucionarios, consagr&oacute; su vida a la causa nacional, la que absorbi&oacute; sus otros aspectos familiares&rdquo;.</p>

<p>Apuntes de Rosa</p>

<p><img src="https://estatico2.diariolibre.com/binrepository/238x134/26c0/185d134/none/10904/VTNQ/image_content_9443379_20180125124745.jpg" style="float:left" /></p>

<p>Para conocer a Juan Pablo, son fundamentales los llamados &ldquo;Apuntes de Rosa Duarte&rdquo;, donde su hermana relata episodios importantes relacionados a su lucha independentista y a otros aspectos.</p>

<p>&ldquo;Rosa Duarte figura en la historia como una de las mujeres que estuvieron al tanto de los secretos revolucionarios de los patriotas independentistas, para los cuales supo convertir en balas las planchas de plomo que hab&iacute;a en el almac&eacute;n de su padre, y a su acuciosidad y a su amor debe la historia nacional el valioso c&oacute;dice que se conoce con el nombre de &lsquo;Diario de Rosa Duarte&rsquo;&rdquo;, escribi&oacute; Vetilio Alfau Dur&aacute;n en su texto &ldquo;Mujeres de la Independencia&rdquo;, de la colecci&oacute;n de Cuadernos populares 2, divulgada por el Archivo General de la Naci&oacute;n.</p>

<p>A&ntilde;adi&oacute; que la hermana del pr&oacute;cer &ldquo;conserv&oacute; siempre en su coraz&oacute;n un ardiente amor al suelo donde se meci&oacute; su cuna, por cuya libertad derram&oacute; amargas l&aacute;grimas, sufri&oacute; persecuciones, perdi&oacute; sus bienes, sufri&oacute; destierro perpetuo en uni&oacute;n de su madre, de sus hermanas, hermanos y sobrinos, y perdi&oacute; las ilusiones de su juventud al perder su novio, acosado y perseguido y al fin fusilado junto a las tapias del cementerio de El Seibo, donde se meci&oacute; la cuna de su madre, el 11 de abril de 1855&rdquo;.</p>

<h2>&nbsp;</h2>

← Volver al inicio