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Chomsky y 70 intelectuales acusan a Trump de querer sacar a Maduro con un golpe de Es

Se oponen al intervencionismo estadounidense en Venezuela. El comunicado completo. Los reclamos de Bernie Sanders.

Publicado: 29/01/2019

Chomsky y 70 intelectuales acusan a Trump de querer sacar a Maduro con un golpe de Es

<p>a irrupci&oacute;n de Estados Unidos en la pol&iacute;tica de Venezuela provoc&oacute; todo tipo de reacciones en ese pa&iacute;s y el resto del mundo. En ese sentido, el c&eacute;lebre Noam Chomsky junto a un grupo de 70 intelectuales acus&oacute; al Presidente de ese pa&iacute;s de querer sacar a Nicol&aacute;s Maduro a trav&eacute;s de un golpe de Estado. Adem&aacute;s, el excandidato a presidente, Bernie Sanders fue por un camino similar al reclamarle al mandatario que &quot;no apoye golpes&quot;. &quot;El gobierno de los Estados Unidos debe dejar de interferir en la pol&iacute;tica interna de Venezuela, especialmente con el prop&oacute;sito de derrocar al gobierno del pa&iacute;s. Es casi seguro que las acciones de la administraci&oacute;n Trump y sus aliados en el hemisferio empeoren la situaci&oacute;n en Venezuela, lo que lleva a un sufrimiento humano innecesario, violencia e inestabilidad&quot;, comienza la carta que provoc&oacute; gran impacto en la opini&oacute;n p&uacute;blica. La carta completa ahonda en la grieta constante que tiene el pa&iacute;s, la crisis social y los peligros de que la administraci&oacute;n Trump provoque mayor violencia: La polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica de Venezuela no es nueva; El pa&iacute;s ha estado dividido por mucho tiempo en t&eacute;rminos raciales y socioecon&oacute;micos. Pero la polarizaci&oacute;n se ha profundizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Esto se debe en parte al apoyo de los Estados Unidos a una estrategia de oposici&oacute;n dirigida a destituir al gobierno de Nicol&aacute;s Maduro por medios extraelectorales. Si bien la oposici&oacute;n se ha dividido en esta estrategia, el apoyo de los EE. UU. Ha respaldado a los sectores de la l&iacute;nea dura en su objetivo de derrocar al gobierno de Maduro mediante protestas a menudo violentas, un golpe de estado militar u otras v&iacute;as que evitan la urna electoral&quot;, agrega. &quot;Bajo la administraci&oacute;n de Trump, la ret&oacute;rica agresiva contra el gobierno venezolano se ha disparado a un nivel m&aacute;s extremo y amenazador, con funcionarios de la administraci&oacute;n de Trump hablando de &quot;acci&oacute;n militar&quot; y condenando a Venezuela, junto con Cuba y Nicaragua, como parte de una &quot;troika de tiran&iacute;a&quot;. &quot;Los problemas resultantes de la pol&iacute;tica del gobierno venezolano se han agravado por las sanciones econ&oacute;micas de EE. UU., Ilegales seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n de los Estados Americanos y las Naciones Unidas, as&iacute; como por la legislaci&oacute;n de los EE. UU. Y otros tratados y convenciones internacionales. Estas sanciones han cortado los medios por los cuales el gobierno venezolano pudo escapar de su recesi&oacute;n econ&oacute;mica, al tiempo que caus&oacute; una ca&iacute;da dram&aacute;tica en la producci&oacute;n de petr&oacute;leo y empeor&oacute; la crisis econ&oacute;mica, y caus&oacute; la muerte de muchas personas porque no pueden acceder a servicios de salvamento. medicinas Mientras tanto, los Estados Unidos y otros gobiernos contin&uacute;an culpando al gobierno venezolano, &uacute;nicamente, por el da&ntilde;o econ&oacute;mico, incluso el causado por las sanciones de los Estados Unidos. Estados Unidos asegura que no se va de Venezuela porque considera a Maduro &quot;expresidente&quot; &nbsp; Ahora EE. UU. Y sus aliados, incluido el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y el presidente de extrema derecha de Brasil, Jair Bolsonaro, han empujado a Venezuela al precipicio. Al reconocer al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaido, como el nuevo presidente de Venezuela, algo ilegal bajo la Carta de la OEA, el gobierno de Trump ha acelerado la crisis pol&iacute;tica de Venezuela con la esperanza de dividir a los militares venezolanos y polarizar a&uacute;n m&aacute;s a la poblaci&oacute;n, oblig&aacute;ndolos a elegir bandos. El objetivo obvio, y en ocasiones declarado, es expulsar a Maduro mediante un golpe de estado. La realidad es que a pesar de la hiperinflaci&oacute;n, la escasez y una profunda depresi&oacute;n, Venezuela sigue siendo un pa&iacute;s pol&iacute;ticamente polarizado. Los Estados Unidos y sus aliados deben dejar de alentar la violencia presionando por un cambio violento y extralegal del r&eacute;gimen. Si la administraci&oacute;n de Trump y sus aliados contin&uacute;an su curso imprudente en Venezuela, el resultado m&aacute;s probable ser&aacute; el derramamiento de sangre, el caos y la inestabilidad. Estados Unidos deber&iacute;a haber aprendido algo de las empresas de cambio de r&eacute;gimen en Irak, Siria, Libia y su larga y violenta historia de patrocinio del cambio de r&eacute;gimen en Am&eacute;rica Latina. Ning&uacute;n lado en Venezuela puede simplemente vencer al otro. El ej&eacute;rcito, por ejemplo, tiene al menos 235,000 miembros de primera l&iacute;nea, y hay al menos 1.6 millones en milicias. Muchas de estas personas luchar&aacute;n, no solo sobre la base de una creencia en la soberan&iacute;a nacional que se mantiene ampliamente en Am&eacute;rica Latina, en vista de lo que parece ser una intervenci&oacute;n liderada por Estados Unidos, sino tambi&eacute;n para protegerse de una posible represi&oacute;n si La oposici&oacute;n derroca al gobierno por la fuerza. En tales situaciones, la &uacute;nica soluci&oacute;n es un acuerdo negociado, como sucedi&oacute; en el pasado en pa&iacute;ses latinoamericanos cuando las sociedades polarizadas pol&iacute;ticamente no pudieron resolver sus diferencias a trav&eacute;s de las elecciones. Se han realizado esfuerzos, como los dirigidos por el Vaticano en el oto&ntilde;o de 2016, que ten&iacute;an potencial, pero no recibieron el apoyo de Washington y sus aliados que favorecieron el cambio de r&eacute;gimen. Esta estrategia debe cambiar para que exista una soluci&oacute;n viable a la crisis actual en Venezuela. Por el bien del pueblo venezolano, la regi&oacute;n y por el principio de la soberan&iacute;a nacional, estos actores internacionales deben apoyar las negociaciones entre el gobierno venezolano y sus oponentes que permitir&aacute;n que el pa&iacute;s salga finalmente de su crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Firmas que lleva la carta. Sanders. En las &uacute;ltimas horas tambi&eacute;n el senador dem&oacute;crata Bernie Sanders se diferenci&oacute; de Trump al reclamarle que &quot;no apoye golpes&quot; o &quot;cambios de r&eacute;gimen&quot; en Latinoam&eacute;rica, tras su reconocimiento a Juan Guaid&oacute; como mandatario interino de Venezuela. &quot;Debemos aprender de las lecciones del pasado y no participar de cambios de r&eacute;gimen o apoyar golpes, como hemos hecho en Chile, Guatemala, Brasil y Rep&uacute;blica Dominicana&quot;, dijo anoche en un comunicado Sanders, quien fue precandidato presidencial en 2016. Si bien consider&oacute; que el gobierno de Nicol&aacute;s Maduro en Venezuela &ldquo;emprendi&oacute; una violenta represi&oacute;n contra la sociedad civil venezolana, viol&oacute; la Constituci&oacute;n al disolver la Asamblea Nacional y fue reelegido el a&ntilde;o pasado en una elecci&oacute;n que muchos observadores dijeron que era fraudulenta&rdquo;, dijo que&nbsp;&quot;Estados Unidos tiene un largo historial de intervenir de manera inapropiadada en pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, y no debemos seguir ese camino de nuevo&quot;. La carta lleva las firmas de: Noam Chomsky, Profesor Em&eacute;rito, MIT y Profesor Laureate, Universidad de Arizona; Laura Carlsen, Directora, Programa de las Am&eacute;ricas, Centro de Pol&iacute;tica Internacional ; Greg Grandin, profesor de historia, Universidad de Nueva York; Miguel Tinker Salas, profesor de Historia Latinoamericana y Estudios Chicano / a Latino / a en Pomona College; Sujatha Fernandes, profesora de econom&iacute;a pol&iacute;tica y sociolog&iacute;a, Universidad de Sydney; Nicole Phillips, Law Professor at the Universit&eacute; de la Foundation Dr. Aristide Facult&eacute; des Sciences Juridiques et Politiques and &nbsp;Adjunct Law Professor at the University of California Hastings College of the Law; Beatrice Pita, Lecturer, Department of Literature, University of California San Diego; Margaret Power, Professor of History, Illinois Institute of Technology; Vijay Prashad, Editor, The TriContinental; Eleanora Quijada Cervoni FHEA, Staff Education Facilitator &amp; EFS Mentor, Centre for Higher Education, Learning &amp; Teaching at The Australian National University; Lu&iacute;s Martin-Cabrera, Profesor Asociado de Literatura y Estudios Latinoamericanos, Universidad de California San Diego Teresa A. Meade, Florence B. Sherwood Profesora de Historia y Cultura, Union College Frederick Mills, profesor de filosof&iacute;a, Bowie State University Stephen Morris, profesor de ciencias pol&iacute;ticas y relaciones internacionales, Middle State State University Liisa L. North, profesora em&eacute;rita, Universidad de York Paul Ortiz, Profesor Asociado de Historia, Universidad de Florida Christian Parenti, Profesor Asociado, Departamento de Econom&iacute;a, John Jay College CUNY Nicole Phillips, profesora de derecho de la Universidad de la Fundaci&oacute;n, doctora Aristide Facult&eacute; des Sciences Juridiques et Politiques y profesora adjunta de derecho de la Universidad de California Hastings College of the Law Beatrice Pita, profesora del Departamento de Literatura de la Universidad de California en San Diego Margaret Power, profesora de historia, Instituto de Tecnolog&iacute;a de Illinois Vijay Prashad, Editor, El TriContinental Eleanora Quijada Cervoni FHEA, facilitadora de educaci&oacute;n del personal y mentora de EFS, Centro de Educaci&oacute;n Superior, Aprendizaje y Ense&ntilde;anza en la Universidad Nacional de Australia Walter Riley, abogado y activista William I. Robinson, profesor de sociolog&iacute;a, Universidad de California, Santa B&aacute;rbara Mary Roldan, Dorothy Epstein Profesora de Historia Latinoamericana, Hunter College / CUNY Graduate Center Karin Rosemblatt, profesora de historia, Universidad de Maryland Emir Sader, profesor de sociolog&iacute;a, Universidad del Estado de R&iacute;o de Janeiro Rosaura S&aacute;nchez, profesora de literatura latinoamericana y literatura chicana, Universidad de California, San Diego T.M. Scruggs Jr., Profesor Em&eacute;rito, Universidad de Iowa Victor Silverman, profesor de historia, Pomona College Brad Simpson, Profesor Asociado de Historia, Universidad de Connecticut Jeb Sprague, profesor de la Universidad de Virginia Christy Thornton, profesora asistente de historia, Johns Hopkins University Sinclair S. Thomson, Profesor Asociado de Historia, Universidad de Nueva York Steven Topik, profesor de historia, Universidad de California, Irvine Stephen Volk, profesor de historia em&eacute;rito, Oberlin College Kirsten Weld, John. L. Loeb Profesor Asociado de Ciencias Sociales, Departamento de Historia, Universidad de Harvard Kevin Young, profesor asistente de historia, Universidad de Massachusetts Amherst Patricio Zamorano, acad&eacute;mico de estudios latinoamericanos; Director Ejecutivo, InfoAmericas (Fuente <a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/chomsky-y-70-intelectuales-acusan-a-trump-de-querer-sacar-a-maduro-con-un-golpe-de-estado.phtml?rd=1&amp;rd=1" target="_blank">www.perfil.com</a>). El periodismo profesional es costoso y por eso debemos defender nuestra propiedad intelectual. Robar nuestro contenido es un delito, para compartir nuestras notas por favor utilizar los botones de &quot;share&quot; o directamente comparta la URL. 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