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QUÉ MANTIENE AL CHAVISMO DE PIE?

Misión Verdad

Publicado: 08/02/2019

QUÉ MANTIENE AL CHAVISMO DE PIE?

<p>QU&Eacute; MANTIENE AL CHAVISMO DE PIE?</p>

<p>Misi&oacute;n Verdad</p>

<p>Las amenazas abiertas de una intervenci&oacute;n militar contra Venezuela y el nombramiento de un &quot;gobierno paralelo&quot; implican la continuaci&oacute;n del Decreto Obama y de los golpes de Estado (fallidos) de 2014 y 2017, apalancados bajo el m&eacute;todo de &quot;revoluci&oacute;n de colores&quot; o &quot;golpe suave&quot;. Una premisa que es clave en tanto sirve para dibujarnos un mapa de antecedentes, pero tambi&eacute;n importante para comprender que fue Barack Obama, con todo su carisma, Nobel de la Paz y m&aacute;rketing como h&eacute;roe de las minor&iacute;as, quien hizo los primeros centros al &aacute;rea a Mike Pompeo y John Bolton.</p>

<p>Cada p&aacute;gina de los famosos manuales de Gene Sharp ha tenido su aplicaci&oacute;n en las calles del pa&iacute;s, lo que ha obligado al chavismo a madurar intelectualmente y a mejorar su sistema inmunol&oacute;gico contra operaciones psicol&oacute;gicas, estrategias de apropiaci&oacute;n de s&iacute;mbolos y otros recursos que persiguen su vaciamiento. Una vez m&aacute;s, no fueron la escuela de cuadros o la academia las instituciones que produjeron ese salto pol&iacute;tico. Fueron la calle y la experiencia: las mismas donde chocamos con Ch&aacute;vez, sin saberlo, antes del hist&oacute;rico 4 de febrero de 1992.</p>

<p>En parte, lo que mantiene al chavismo de pie es este rasgo distintivo y en permanente construcci&oacute;n como espacio de formaci&oacute;n que rebasa las organizaciones cl&aacute;sicas de la pol&iacute;tica: partidos, sindicatos, etc.</p>

<p>Quiz&aacute; por la mezcla entre descaro y paralelismos tan evidentes que traza la estrategia contra Venezuela, es f&aacute;cil discernir lo que buscan y c&oacute;mo lo est&aacute;n procedimentando. Ya sabemos que es un golpe en marcha, una importaci&oacute;n de los modelos libio y sirio, que los gobiernos de Brasil y Colombia est&aacute;n complotados con Washington y que el puerto de llegada de toda esta operaci&oacute;n es una intervenci&oacute;n militar planteada desde distintos frentes.</p>

<p>Es tan evidente la estrategia y sus objetivos, que, incluso como s&iacute;ntoma de salud mental o de que algo de sentido com&uacute;n todav&iacute;a queda, muchas figuras pol&iacute;ticas que se hab&iacute;an alejado del chavismo por miedo al linchamiento medi&aacute;tico, ahora cierran filas con la Revoluci&oacute;n Bolivariana. Por el propio peso de la realidad, las posturas timoratas, centristas y de omisi&oacute;n absoluta de los ataques que vive Venezuela, quedaron de lado para abrir paso al criterio unificado de que al pa&iacute;s latinoamericano hay que defenderlo. La lista es demasiado larga como para retratarla a totalidad, ya ustedes saben a qui&eacute;nes me refiero.</p>

<p>Al mismo tiempo esto no deja de generar suspicacia, pareciera que cada cierto tiempo debe ponerse en riesgo la vida org&aacute;nica de la Rep&uacute;blica Bolivariana para que su valor hist&oacute;rico e importancia geopol&iacute;tica pueda ser reconocido nuevamente con la efervescencia que siempre ha merecido.</p>

<p>Pero lo cierto es que en el trayecto que va desde una cotidianidad asediada por el bloqueo financiero al punto cl&iacute;max de una amenaza abierta de intervenci&oacute;n como se vive hoy, el chavismo pone a prueba los rasgos de su propia construcci&oacute;n como sujeto pol&iacute;tico. Y eso es, en s&iacute;ntesis, lo que debe ser defendido por ser la raz&oacute;n fundamental que persiguen en la guerra contra Venezuela.</p>

<p>Una radiograf&iacute;a sincera del chavismo nos dice que, como fuerza pol&iacute;tica, no se delimita &uacute;nicamente a las organizaciones partidistas y en general de la sociedad civil como la conocemos. Para grandes sectores de la poblaci&oacute;n implica tener un nombre propio y una historia con la cual contarse a s&iacute; misma, pero tambi&eacute;n expresa un ejercicio de autoestima y de participaci&oacute;n permanente en el destino de la Rep&uacute;blica. No es un cliente, un consumidor, un ciudadano pasivo que hace pol&iacute;tica a partir del voto &uacute;nicamente, sino un acumulado hist&oacute;rico que crea formas de organizaci&oacute;n y resistencia de acuerdo a sus propias experiencias y ense&ntilde;anzas colectivas.</p>

<p>Si algo nos dicen los golpes de Brasil, Honduras, Paraguay, y las derrotas por la v&iacute;a legal en Argentina y Ecuador, es que la diferencia entre el chavismo y el resto del ciclo progresista estuvo en utilizar la distribuci&oacute;n de los ingresos como un medio para la participaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de un sujeto pol&iacute;tico y no como una victoria en s&iacute; misma.</p>

<p>Del pueblo en las calles de Caracas en permanente defensa de sus conquistas, a la soledad de las calles de R&iacute;o o Sao Paolo cuando Lula iba rumbo a la c&aacute;rcel, est&aacute; la afirmaci&oacute;n de que el chavismo entendi&oacute; temprano que llegar al poder es un medio para construir un modelo de pa&iacute;s y de sociedad, no s&oacute;lo un recurso para mejor los &iacute;ndices macroecon&oacute;micos.</p>

<p>El progresismo debe defender a Venezuela, pero tambi&eacute;n debe alimentarse y tomarlo como gu&iacute;a pol&iacute;tica, como modelo de resistencia y organizaci&oacute;n, para replantearse sus respectivas ofensivas locales.</p>

<p>El chavismo hizo de la gente com&uacute;n, de la ama de casa, de la jefa de hogar, de la juventud de los barrios, un sujeto pol&iacute;tico. Ese acumulado hoy se defiende con los dientes ante una violenta campa&ntilde;a de sanciones que violenta diariamente a la poblaci&oacute;n y que intenta chantajearla: renuncia a ti mismo, a tu historia y a tu nombre por los 20 millones de d&oacute;lares que promete Mike Pompeo en &quot;ayuda humanitaria&quot;.</p>

<p>A sabiendas de que en buena parte la base de estabilidad de la relaci&oacute;n chavismo-Estado-sociedad radicaba en la distribuci&oacute;n de la renta, Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y sus extensiones coloniales en Am&eacute;rica Latina colocaron en marcha una operaci&oacute;n de bloqueo financiero bajo la premisa de que, si se cortaba el flujo de dinero, el chavismo perder&iacute;a apoyo como corriente hist&oacute;rica.</p>

<p>Y aunque sus afectaciones son sensibles, el chavismo transform&oacute; los mecanismos de contenci&oacute;n y ayuda social del Carnet de la Patria, los bonos y el CLAP, en herramientas y din&aacute;micas organizativas de control territorial, formaci&oacute;n pol&iacute;tica y rearticulaci&oacute;n del proletariado venezolano. Su alcance fue madurando progresivamente y no es descabellado decir que fue gracias a estas nuevas organizaciones, construidas desde el seno del pueblo, quienes garantizaron la victoria de Nicol&aacute;s Maduro el 20 de mayo de 2018.</p>

<p>Hoy Estados Unidos y sus aliados utilizan esta fecha y su significaci&oacute;n pol&iacute;tica como factor de diferencia para poner al mundo a elegir bandos sobre Venezuela, entre el reconocimiento o el apoyo a la guerra. Y cuando lo hacen, cada que vez que lo verbaliza Mike Pompeo, John Bolton o su hijastro Marco Rubio, s&oacute;lo reafirman que act&uacute;an contra la inteligencia del chavismo, su aprendizaje y sus formas de resistir busc&aacute;ndose a s&iacute; mismo. Act&uacute;an contra ese nombre propio.</p>

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