Santo Domingo, RD.- El economista y comunicador Alejandro
Arredondo advirtió que el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán
vuelve a colocar a la República Dominicana frente a uno de los desafíos
económicos más sensibles de los últimos años: el aumento del precio
internacional del petróleo y el creciente costo fiscal de los subsidios a los
combustibles.
Arredondo sostuvo que el Estado dominicano continúa
amortiguando el impacto del alza del crudo sobre los consumidores, aunque cada
semana ese esfuerzo representa una carga mayor para las finanzas públicas.
“El Gobierno decidió nuevamente congelar los precios de los
principales combustibles para la semana del 23 al 29 de mayo de 2026,
destinando RD$1,588 millones en subsidios en apenas siete días. Y si observamos
el acumulado del año, ya se han utilizado más de RD$16 mil millones para
contener el impacto de la crisis energética internacional”, explicó.
Indicó que, aunque el petróleo mostró una leve corrección en
los últimos días, descendiendo momentáneamente desde US$96 hasta alrededor de
US$91 por barril, el precio continúa significativamente elevado respecto al año
anterior. Recordó que en mayo de 2025 el barril de referencia West Texas
Intermedie (WTI) se cotizaba cerca de US$62, lo que representa actualmente un
incremento superior al 54%.
Arredondo señaló que esta situación coloca al Gobierno en
medio de fuertes presiones económicas y políticas. “Por un lado están las alzas
internacionales del petróleo y, por otro, el costo social y político que
implicaría transferir completamente esos aumentos al consumidor dominicano”,
manifestó.
No obstante, reconoció que los subsidios cumplen una función
importante para la estabilidad económica y social del país, al evitar un
impacto directo sobre el transporte, la logística, los alimentos y la canasta
familiar.
Explicó que esta política contribuye temporalmente a contener
las presiones inflacionarias en momentos en que la inflación interanual se
ubicó en 5.11% en abril, ligeramente por encima del rango meta del Banco
Central de la República Dominicana establecido entre 3% y 5%.
Asimismo, destacó que el Banco Central publicó recientemente
un informe titulado “República Dominicana ante un choque petrolero de
naturaleza incierta: Un análisis del impacto del conflicto bélico del Medio
Oriente en la economía”, donde se proyecta que la factura energética
nacional podría cerrar el año en torno a US$5,400 millones, unos US$900
millones más de lo previsto inicialmente para 2026.
El economista advirtió que el debate sobre los combustibles
no debe limitarse únicamente al subsidio estatal, sino también abordar el
problema estructural del consumo energético en la República Dominicana.
“Seguimos siendo una sociedad con poca conciencia sobre el
costo colectivo del consumo excesivo de combustibles. No existe todavía una
estrategia nacional agresiva de ahorro energético, movilidad compartida y
eficiencia en el consumo”, expresó.
Arredondo sostuvo que el país necesita avanzar hacia un
modelo integral que combine modernización del transporte público, focalización
inteligente de subsidios, incentivos al ahorro energético y educación ciudadana
sobre consumo responsable.
También llamó la atención sobre la contradicción fiscal
existente en torno a los combustibles, señalando que mientras el Estado
subsidia los carburantes, simultáneamente recibe importantes ingresos
tributarios por cada galón vendido.
“Cerca de $98 pesos por galón de gasolina premium
corresponden a impuestos. Es decir, el combustible se convierte al mismo tiempo
en una carga fiscal y en una fuente significativa de recaudación para el
Estado”, puntualizó.
Finalmente, Alejandro Arredondo afirmó que la República
Dominicana debe transitar de una cultura de subsidios generalizados hacia una
cultura de eficiencia y responsabilidad energética.
“Subsidiar el consumo sin transformar los hábitos solamente
aplaza el problema”, concluyó.



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