*Por: Giovanni Matos._
La Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas (FCJP) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) atraviesa un momento determinante. Los desafíos académicos, institucionales y humanos que enfrenta la Primada de América demandan autoridades capaces de unir, dialogar y dirigir con equilibrio, visión y respeto. En ese contexto, la candidatura de Martín Montilla Luciano para ocupar el decanato 2026-2030 representa para muchos docentes y sectores universitarios una propuesta basada en la capacidad, el consenso y la institucionalidad.
Martín Montilla no es visto únicamente como un aspirante a dirigir una facultad; es considerado por amplios sectores académicos como un hombre de trato respetuoso, abierto al diálogo y comprometido con el fortalecimiento de la convivencia universitaria. Su estilo de liderazgo ha estado marcado por la escucha, la concertación y el respeto a los derechos de los demás, elementos esenciales en una facultad donde convergen múltiples corrientes del pensamiento jurídico, político y social.
En tiempos donde muchas veces predominan las confrontaciones estériles y los intereses particulares, la FCJP necesita una gestión que pueda tender puentes entre profesores, estudiantes y empleados. Precisamente ahí radica una de las principales fortalezas de Montilla: su capacidad para construir consensos sin imponer, para dirigir sin atropellar y para defender las ideas sin irrespetar las diferencias.
Las actividades realizadas en los distintos recintos, centros y subcentros universitarios así lo confirman. En cada encuentro académico y docente, el respaldo hacia la propuesta encabezada por Martín Montilla ha ido creciendo entre profesores y profesoras que valoran la necesidad de una gestión más participativa, cercana y humana dentro de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.
En sus palabras, Montilla ha dejado clara la visión que impulsa su proyecto universitario:
> “Junto a Jorge Asjana seguimos avanzando y construyendo una universidad más cercana, más humana y comprometida con las verdaderas transformaciones que necesita nuestra academia”.
Esa afirmación resume una filosofía de gestión basada en el diálogo permanente y en la construcción colectiva. La UASD no necesita improvisaciones ni figuras autoritarias; necesita administradores académicos capaces de interpretar las demandas de la comunidad universitaria y transformarlas en políticas concretas.
Uno de los aspectos más valorados de Martín Montilla es precisamente su respeto por las diferencias. En una facultad donde convergen debates jurídicos, ideológicos y políticos intensos, dirigir respetando los derechos ajenos no es una simple virtud personal: es una necesidad institucional. La convivencia democrática dentro de la universidad depende en gran medida de autoridades que comprendan el valor de la pluralidad y el disenso.
Además, sectores docentes destacan su capacidad organizativa y su disposición permanente al diálogo como señales de madurez académica y política. Su candidatura ha logrado conectar con profesores que reclaman una gestión menos distante y más comprometida con las verdaderas necesidades de la facultad.
La FCJP requiere avanzar hacia procesos de modernización académica, fortalecimiento de la investigación, actualización curricular y defensa de la calidad docente. Pero ninguna transformación será sostenible si no existe un liderazgo capaz de generar confianza y unidad entre los diferentes sectores universitarios.
Por eso, para muchos maestros y maestras de la UASD, Martín Montilla representa hoy una opción viable y necesaria: un académico con capacidad de consenso, con visión institucional y con la disposición de dirigir respetando siempre la dignidad y los derechos de los demás.
La universidad pública dominicana necesita menos confrontación y más construcción colectiva. Y precisamente ahí parece descansar una de las principales razones por las cuales Martín Montilla debe de convertirse en el próximo Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UASD.



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