Escribí hace unos días que había puntos de los propuestos tanto por Irán como por USA que nunca se iban a aprobar. Dije, además, que resultaría un acuerdo endeble e inestable. Por ahora, no hay acuerdo y no se convocó una nueva reunión. Lo que se juega aquí es de mucha amplitud coyuntural e histórica. USA, como potencia hegemónica, cree que puede imponer; Irán, como potencia en ascenso y cultura milenaria, estima que tiene derechos irrenunciables; también tiene orgullo nacionalista ganado durante miles de años. En la arquitectura de las negociaciones lo sucedido ayer en Islamabad, Pakistán, no es extraño ni habría que alarmarse. Hay que recordar que las negociaciones Vietnam-USA duraron varios años. Por esto, habría que esperar nuevas rondas, nuevos interlocutores y nuevas posiciones de ambos lados. En la arquitectura de las negociaciones se juega al tiempo. En este caso a USA el tiempo le es corto; Irán tiene más, pero tampoco se puede vivir con una espada de Damocles encima. Irán necesita paz, no solo para la reconstrucción, sino para sus fines estratégicos y su desarrollo humano. Esto indica que las mayores posibilidades es que las negociaciones se reanuden. Sin embargo, los ataques mutuos pueden continuar, aunque bajen en intensidad. Así fue en Korea y en Vietnam. Mientras tanto, hay un consenso global de que Estados Unidos ha perdido esta guerra que inició, no en términos militares, sino en lo económico, lo político, lo moral y lo estratégico. De pronto, no ha conseguido un solo objetivo de los anunciado, y se sabe que no había un plan y al no haberlo se carece de una ruta estratégica. USA tiene hoy dos problemas principales: ha perdido la iniciativa militar y tiene un desacuerdo y repudio mundial, incluido en su propio territorio. Irán por su parte tiene problemas a atender y reevaluar, como es el de la cohesión interna, para lo cual, por ejemplo, requiere ampliar determinados derechos, como los derechos de la mujer y la elevación del nivel de vida de la población; debe reevaluar, además una táctica que, aunque le ha dado ciertos resultados en su estrategia de poder regional, ya la misma se presenta como innecesaria. Me refiero al llamado cerco a Israel en base a diferentes aliados en Oriente cercano y medio. Ya Gaza fue destruida por el sionismo; Jezbolá, en el Líbano, ha sido muy golpeado, lo mismo que otros aliados en Siria. Pero eso no es la base de mi reflexión, sino que el desarrollo de la ciencia y la tecnología militar por parte de Irán ha demostrado en este conflicto que, en caso de ser necesario, Irán puede llegar desde su propio territorio a Israel y más allá para defenderse, si ponerbun pie allí. Por supuesto, por lo que abogamos es por la paz entre los Estados y los pueblos, que es la sustancia de la arquitectura de una negociación inter o pos guerra, para acabar con ella, pues lo contrario es imperialismo, fanatismo e irresponsabilidad del liderazgo, donde los pueblos pierden y las élites económicas ganan. Por esto es que debemos gritar con fuerza NO A LA GUERRA, respeto a la soberanía y más democracia para que los pueblos decidan su destino.
Faustino Collado



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