Santo Domingo. La integrante del Secretariado Político del Núcleo Comunista (Proponentes del Pueblo Crítico en Resistencia), Sarah García, expresó su rechazo a la decisión del Gobierno revolucionaria, internacionalista y de solidaridad con Cuba, García consideró que una medida de esta naturaleza constituye una señal negativa para las relaciones históricas entre los pueblos dominicano y cubano, particularmente en un contexto internacional que, a su juicio, demanda fortalecer el diálogo, la cooperación y el respeto a la soberanía de los Estados.

"Rechazamos una decisión que, lejos de contribuir al entendimiento entre nuestros países, introduce una tensión innecesaria en las relaciones con un pueblo hermano. República Dominicana y Cuba poseen vínculos históricos que deben ser preservados mediante el diálogo, el respeto mutuo y los canales propios de la diplomacia".

La dirigente sostuvo que reconocer las facultades que el derecho internacional concede al Estado dominicano en materia diplomática no impide cuestionar políticamente la conveniencia y oportunidad de la decisión adoptada.

García llamó, en consecuencia, a que cualquier diferencia existente entre ambos gobiernos sea abordada mediante los mecanismos establecidos por la diplomacia y sin actuaciones que puedan deteriorar los vínculos entre Santo Domingo y La Habana.

Solidaridad con Cuba

La integrante del Secretariado Político reivindicó la solidaridad histórica entre los pueblos dominicano y cubano y recordó los vínculos existentes entre sus luchas por la independencia, la soberanía y la autodeterminación.

"Nuestra solidaridad con Cuba no depende de coyunturas diplomáticas. Es una solidaridad entre pueblos, construida históricamente alrededor de la defensa de la soberanía, la autodeterminación y el derecho de cada nación a decidir libremente su destino".

Desde esa perspectiva, García planteó que la política exterior dominicana hacia Cuba debe sostenerse sobre principios de independencia, respeto recíproco y no injerencia, evitando (según su posición), cualquier alineamiento externo que pueda afectar las relaciones bilaterales.

Asimismo, expresó su solidaridad con el pueblo cubano y defendió el derecho de Cuba a desarrollar sus relaciones internacionales sin presiones ni condicionamientos externos.