Por Martín Cabreja Rivas

Exregidor del Ayuntamiento de Moca (2006-2010)

La historia de nuestros pueblos no se escribe únicamente con carreteras y edificios. También se construye con decisiones que transforman comunidades, fortalecen instituciones y acercan los servicios públicos a la gente.

En la provincia Espaillat, esa historia tiene un protagonista cuya trayectoria merece ser recordada: Andrés Bautista García, quien inició su vida pública como regidor del Ayuntamiento de Moca entre 1982 y 1986, posteriormente representó a nuestra provincia durante 16 años consecutivos como senador, desde 1994 hasta 2010, y presidió el Senado de la República durante cuatro años legislativos.

Dieciséis años de transformación municipal

Durante su vida senatorial, Espaillat experimentó una de sus etapas más significativas de reorganización territorial.

En 1999, Veragua alcanzó la categoría de distrito municipal, iniciativa que contó con la defensa y el respaldo legislativo de Andrés Bautista. En el año 2000, Juan López logró esa condición; en 2001, Las Lagunas de Moca también, mientras Jamao al Norte dio un paso trascendental al convertirse en municipio.

En 2003, Monte de la Jagua, El Higüerito y La Ortega fueron elevados a distritos municipales. Bautista impulsó iniciativas relacionadas con Monte de la Jagua y El Higüerito, además de promover propuestas para reconocer nuevas categorías territoriales en comunidades como Reparadero, Bonagua Arriba, Santa Rosa, Sarambamba y otras localidades rurales.

Posteriormente continuaron las transformaciones de Canca la Reina y Villa Magante.

Mención especial merece San Víctor, para cuya elevación a municipio Andrés Bautista presentó una iniciativa legislativa en 2005, antecedente de una aspiración que se materializó en 2013.

También desarrolló iniciativas relacionadas con la organizaciónterritorial de Cayetano Germosén.

Aquellas transformaciones fueron fruto del esfuerzo de las comunidades y de diferentes autoridades, pero en ese proceso resulta justo reconocer las actuaciones y la participación legislativa de quien representó a Espaillat durante aquellos 16 años.

De fortalecer la organización municipal a fortalecer sus servicios

Lo interesante de esta trayectoria es que, décadas después, la municipalidad continúa formando parte de sus responsabilidades públicas.

Hoy, como ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista participa en un programa de apoyo a los gobiernos locales impulsado por el presidente Luis Abinader.

Recientemente, el Gobierno completó la entrega de 100 camiones compactadores a ayuntamientos y juntas distritales de distintas provincias, incluyendo un nuevo camión para el Ayuntamiento de Moca y dos unidades entregadas anteriormente a la Junta Distrital de Juan López.

Pero los aportes no se limitan a la recogida de basura.

En Jamao al Norte se entregó una ambulancia 4x4 y se asignaron RD$12 millones para la construcción de su cuartel de bomberos. José Contreras, Villa Trina, también recibió una ambulancia preparada para responder a emergencias en zonas montañosas.

Asimismo, el Cuerpo de Bomberos de Moca fue beneficiado con un camión contra incendios Freightliner y una camioneta nueva, equipos que fortalecen su capacidad de respuesta y protección ciudadana.

Son aportes concretos que representan mejores condiciones de limpieza, atención de emergencias y seguridad para nuestras comunidades.

Una trayectoria que merece reconocimiento

Cuando observamos esta historia en su conjunto, encontramos una relación sostenida con la vida municipal: primero desde la sala capitular de Moca, después desde el Senado, participando en la transformación territorial de Espaillat, y actualmente desde el Poder Ejecutivo, contribuyendo al fortalecimiento de los servicios municipales.

Por eso, considero justo expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento a Andrés Bautista García, así como al presidente Luis Abinader, por las iniciativas que hoy benefician a nuestros ayuntamientos, juntas distritales y organismos de socorro.

Reconocer estos aportes no significa desconocer el trabajo de otros dirigentes ni de las comunidades que lucharon por sus conquistas. Significa darle a cada etapa y a cada protagonista el lugar que le corresponde en nuestra historia.

¿Qué sería hoy Espaillat sin la evolución municipal que permitió el crecimiento institucional de San Víctor, Jamao al Norte, Juan López, Las Lagunas, La Ortega, Monte de la Jagua, El Higüerito, Veragua y tantas otras comunidades?

Las circunstancias políticas cambian, las generaciones se renuevan y las aspiraciones son naturales. Pero la experiencia acumulada durante décadas constituye un patrimonio institucional que merece respeto, prudencia y valoración.

Porque en la vida pública no solamente importa cómo se comienza, sino también cómo se concluyen las etapas y qué legado se deja.

La gratitud no debe borrar la historia, y la historia tampoco debe perderse entre las circunstancias del presente. Los pueblos que reconocen sus aportes y preservan su memoria construyen un futuro con raíces más firmes.

Martín Cabreja Rivas

Exregidor del Ayuntamiento de Moca (2006-2010