CHÚ, FÉLIX Y DOÑA JOSEFA
El corazón de Doña Josefa Martínez viuda Diplán se ha apagado. Dejó de latir este lunes, 27 de julio, por la tarde. Fue una heroína que resistió, a duros golpes, ver caer a dos hijos de manera salvaje a manos de los “gatillos alegres” de la Policía. Uno de ellos era el principal dirigente del Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO) a nivel nacional y cuadro importante del Movimiento Popular Dominicano (MPD). Hablamos de Jesús Rafael Diplán Martínez (Chú).
FÉLIX DIPLÁN
Mientras que otro hijo de sus entrañas, Félix Diplán, de 45 años, fue emboscado por las cercanías de su casa y acorralado por efectivos policiales, fue acribillado a balazos de manera indefensa, lo que ocurrió el 5 de junio del 2006, es decir que se cumplió de este hecho 20 años, en este 2006.
Félix, el tocayo como yo le llamaba, había protagonizado algunos hechos de violencia, en diferentes oportunidades, pero en los últimos meses se encontraba tranquilo y se estaba dedicando a la música con un grupito de bachata que había formado. Las venas de la música la traía de su padre Fey Tía, que era un guitarrista fino.
La tarde que lo mataron, todo un contingente policial se desplazó hasta nuestra comunidad campesina de El Pico y lo sorprendió en su casa, tranquilo, creo que estaba ensayando con sus músicos. El trató de evadir la persecución pero fue perseguido y asesinado cobardemente a tiros. Luego, como siempre, la Policía informó que murió “en un intercambio de disparos”. Pero ningún agente resultó herido…y muchos que eran!
LA HISTORIA DE CHÚ
Muchas y muchos ya la conocen. Chú era un muchacho inquieto desde pequeño. Durante su adolescencia y juventud se dedicó a arrebatarles jóvenes a los vicios formando grupos clubísticos, estudiantiles, de amas de casa y otros. Incluso, fue uno de los ideólogos del Movimiento Scout en la zona.
Mientras iba creciendo en edad, también consolidaba sus ideales y sus convicciones políticas, esta vez al lado de las organizaciones populares e izquierdistas. Fue uno de los principales fundadores del Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), del que fue dirigente hasta su muerte a nivel nacional.
Chú sufrió persecución, cárcel y otros vejámenes por parte de las autoridades que utilizaban a la Policía Nacional, además de los sectores intolerantes y recalcitrantes, que no toleraban que un muchacho, prácticamente de campo, tuviera tanto poder de convocatoria y fuera tan querido y admirado por la población.
Así que planificaron su muerte. En julio o agosto, no recuerdo bien, de 1990, fue arrestado por agentes policiales bajo el alegato de que transitaba “en un motor sin placa y sin luz” por la carretera Duarte, en Licey al Medio, si la memoria no me falla, próximo a El Coco de allí. Llevado al destacamento del pueblo, no hubo forma de lograr su libertad.
Lo trasladaron al comando regional Norte y de ahí lo subieron a Moca. Luego de amplios reclamos en la calle, con marchas, movilizaciones, encendidos de velas, paralización del tránsito y otras acciones, accedieron a ponerlo en libertad. Pero ya la setencia de muerte contra él estaba dictada.
Fue así que durante una paralización general convocada por el desaparecido Colectivo de Organizaciones Populares, una patrulla mixta del ejército y la policía, lo emboscó en Monte Adentro, una comunidad montañosa ubicada al norte de Salcedo (hoy provincia Hermanas Mirabal), y allí lo asesinaron cobardemente no solo a balazos sino que también a golpes y otros maltratos.
Le aplicaron a Chú despiadadas torturas ya que presentaba vertebras rotas, los testículos maltratados, en la cara y otras partes del cuerpo también presentaba signos de violencia. No tuvieron compasión esos desgraciados jenízaros. Estos hechos ocurrieron el 28 de septiembre de 1990, es decir que estamos próximo a cumplir 36 años de esos acontecimientos, que el pueblo recuerda como si fuera “el primer día”.
DOÑA JOSEFA
Desde aquel 28 de septiembre del 1990, Doña Josefa, la madre de Chú, no tuvo vida. Respiraba pero eso no era vida. Fue un golpe demoledor que a su retoño lo asesinaran de una forma tan brutal y cobarde . Muchas y muchos no entienden como pudo resistir Doña Josefa todos estos años.
Porque, arriba de los sufrimientos por el asesinato de Chú, llegó el de su otro hijo, Félix Diplán , que ocurrió en otras circunstancias y por otros motivos, pero que se asemejaba al crimen del primero ya que también tuvo como responsables a agentes policiales, y Félix fue asesinado en la propia comunidad, a escasos metros de la vivienda de sus familiares.
Doña Josefa digo fue una heroína, porque resistir por tanto tiempo tantos dolores, no es fácil para nadie. A sus algo más de 80 años, me parece que estaba en los 85, este lunes su corazón se apagó definitivamente. Se paró de sufrir. Va al descanso eterno, que es el único descanso seguro que tenemos los pobres de este mundo.
Murió, al igual que otras muchas madres de América Latina y otras latitudes del mundo, esperando por justicia para los asesinos de Chú y Félix…pero consciente de que en sistema como estos, la justicia es como la serpiente que solo muerde a los descalzos. Allá de seguro Dona Josefa se juntará con sus hijos y les dará un abrazo y es casi seguro que le grite a Chú ¡hasta la victoria siempre, comandante! Aunque se haya ido desilusionada con muchos en esta tierra.
HONRAS FUNEBRES
El velatorio de Doña Josefa es en la comunidad de El Pico, donde vivía, y el entierro esta previsto para las 4PM en
el cementerio del kilómetro 11 de Licey al Medio. Gloria eterna!